Horas difíciles para Filipinas. La presidenta de ese país, Gloria Macapagal Arroyo, decretó el estado de emergencia en todo el territorio y dispuso un gran despliegue de fuerzas de Seguridad, luego de informar que un grupo de militares había intentado llevar a cabo un golpe de estado.
“Mi gobierno impidió el golpe”, comunicó en un mensaje televisivo Macapagal Arroyo, aunque sin brindar mayores precisiones de la operación. “Varios oficiales fueron arrestados”, agregó la jefa de Estado que además dijo: “Nosotros no olvidaremos a quienes dieron apoyo y financiación a esta empresa”.
La presidenta denunció además una “alianza táctica” entre la derecha y los comunistas para “poner fin a la democracia” en el archipiélago.
Según las declaraciones de Macapagal Arroyo, los tres militares detenidos estarían relacionados con el teniente Lawrence San Juan, un oficial que participó en una intentona golpista en julio de 2003, y que se había fugado a principios de enero de una prisión militar.