La noche del martes, una hondureña dejó a su bebé recién nacida en la iglesia Católica de Juticalpa, Olancho, al oriente de Honduras.
El sacerdote local encontró a la niña sola y llorando, por lo que alertó a la Policía Nacional.
Los uniformados llegaron al templo para investigar y buscar a la madre. La pequeña estaba envuelta en una cobija, pero sin ninguna nota explicatoria del abandono.
”Hemos puesto sana y salva a una bebé que había sido abandonada en Juticalpa, Olancho”, escribí la Policía Nacional en sus redes sociales.
Actualmente, la pequeña está bajo el resguardo de la Secretaría de la Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf), que envió personal para atender el caso.