Con una majestuosa intervención de la Orquesta Filarmónica de Honduras inició la alborada en honor a la Virgen de Suyapa, patrona de Honduras, que une los corazones de todos los hondureños que festejan su cumpleaños, los 261 años de su hallazgo.
Nota del día
Movidos por la fe, decenas de hondureños son los primeros en llegar a los pies de la Virgen de Suyapa
En honor a la Virgen Morena
Apenas era una niña cuando su madre la llevó por primera vez al santuario de Suyapa. Ese encuentro fue el nacimiento del gran amor, la fe y la devoción de María Melgar por la Morenita, al grado que lleva 50 años consecutivos visitándola en su día.
Ahora no viene sola. La acompañan 35 familiares más, entre hijos, nietos, bisnietos y nueras. Ella sólo es parte de los miles de peregrinos que llegan a adorar a la Patrona de Honduras en su día.
Desde lugares recónditos del país, los más humildes de los hondureños son los primeros en llegar y en tiendas de campaña improvisadas se ubican en los alrededores del santuario de Suyapa.
Doña Elsa Martínez, de 75 años, es otra devota. Ella se prepara durante un año para visitar a la virgen: 'Vendo rosquillas, ropa usada y cualquier cosita para juntar dinero y no fallarle a mi madre santísima en este día', dice la ancianita, que llegó acompañada de 40 miembros de su familia que formaron un campamento con carpas de nailon y sábanas.
Cada peregrino tiene una historia de un milagro que cambió su vida y que le acredita a Dios por medio de la Virgen de Suyapa. Sus rostros y acciones conmueven, no tienen nada material que entregar como ofrenda a la virgen; sin embargo, tienen un corazón lleno de amor y fe al que no le importa realizar cualquier sacrificio para estar cara a cara con la 'morenita', su madre celestial, la que guía sus vidas, la Virgen de Suyapa.
Las ofrendas para la Virgen Morena son múltiples. Unos llegan de rodillas, descalzos, con lágrimas en sus ojos, portando velas, rosarios y flores, pues cada uno decide qué regalo entregar al llegar al altar donde permanece la imagen de Nuestra Señora de la Concepción de Suyapa.
Permanecer en silencio a lo largo de varias horas es, por ejemplo, el regalo más hermoso que puede ofrecer Purificación Borjas, de 88 años de edad. 'Soy una anciana que durante toda mi vida he ofrecido a la virgencita al menos una oración como muestra de agradecimiento. Antes podía hincarme, pero ahora llego al menos para contemplarla en el altar'. Para Santos Alvarado, de 68 años, originario de Las Pilas, a unos 20 minutos de la aldea Mata de Plátano, jurisdicción del municipio de San Ignacio, no existen limitaciones con tal de ver de cerca a su amada virgen. 'Hoy no me importó y me vine solo, pues el resto de mi familia no pudo venir'.
Son 261 aniversarios los que se cumplen mañana desde el hallazgo de la pequeña imagen que se convirtió en la más grande exaltación de la madre de Dios en Honduras.
Hermer Sorto, párroco de Suyapa, explicó que durante los últimos dos años se estima que se ha recibido en el santuario más de un millón de visitantes que son acogidos en el templo. 'La mayor asistencia se observa durante los últimos días de feria, pues la mayoría llega el 3 de febrero, cuando se conmemora el hallazgo'.
Dato
La XV alborada en honor a la Virgen de Suyapa comienza hoy a las nueve de la noche en el santuario de la Morenita.
La historia de la Virgen de Suyapa
Tegucigalpa. Según escritos de la Iglesia Católica, 1747 el campesino Alejandro Colindres, en compañía del menor Lorenzo Martínez, de ocho años, regresaban a la aldea de Suyapa después de laborar durante todo el día en algunos terrenos en el cerro de El Piligüín. Tras tomar sus alimentos, Alejandro encontró a la patrona. En 1925, monseñor Agustín Hombach declara que la imagen de la Virgen de Suyapa será reconocida como Patrona de Honduras, y se escogió el 3 de febrero como el día de la celebración patronal. Durante esta fecha, cada año, miles de feligreses de todo el país realizan largas caminatas y se dan cita en el majestuoso santuario para dar gracias por los milagros. El 14 de julio de 1969, la institución castrense declara capitana a la Morenita.
'Tengo 38 años de venir a adorar a la Morenita con la misma devoción y fe que mis padres me inculcaron. Sólo vengo a pedirle salud para mi familia y su protección'.
Santos Suazo
La Paz
'La fe que tengo en mi Virgencita me motiva a venir de mi pueblo a estar aunque sea un día con ella. El sacrificio que hago es poco comparado con sus milagros'.
María Hernández
Santa María, La Paz
'Vengo junto a 30 familiares para agradecer todos los milagros que ha hecho nuestra madre. Estar con ella en su día es lo más especial que uno puede vivir'.
Gertrudis Melgar
La Esperanza