Tegucigalpa. La Iglesia Católica pidió a los políticos que “eviten la corrupción y que sean transparentes con Dios”.
“La idolatría al dinero nos hace pecar contra el primer mandamiento, porque se convierte en nuestro Dios, la cosa en la que más pensamos”, expresó el padre Carlos Rubio, en la homilía de la catedral.
Recordó el mensaje de Jesús: que no se puede servir a Dios y al dinero. Entre los dos hay una abismal separación, Dios se rige por la lógica del amor, la fraternidad y generosidad; en cambio, el dinero se rige por la lógica del poseer, el tener más, el provecho propio.
“Todos nos sentimos, más de una vez, tentados por la atracción poderosa del caballero don dinero”. En tal sentido, instó a no dejarse esclavizar por el dinero y a la desenfrenada carrera del consumismo. “Cuando nos hacemos servidores del dinero, no nos importan los demás y nos hacemos idólatras”, lamentó. El desmesurado afán de poseer dinero es causa de las guerras, discordias, corrupción, desavenencias familiares y otros males. El dinero puede bloquear la paz interior, la apertura al prójimo y a Dios.
El presbítero llamó a no abusar de los pobres e indefensos. “El dinero nos puede hacer crueles, opresores, tramposos, con las mismas trampas que se repiten en el comercio de hoy, abusando de los precios y falseando las medidas”, indicó.
Lamentó que hay quienes se enriquecen a base de trampas, del dinero negro proveniente de negocios ilícitos, como el narcotráfico, la extorsión, el secuestro y el sicariato.
“El dinero no lo compra todo, adquiere una casa, pero no un hogar; la comida, pero no la vida; una tumba, pero no el cielo”.
La riqueza debe servir para aliviar la pobreza, hay que invertirla para un fin social y justo. Instó a administrar bien los bienes materiales, compartirlos.
Finalmente, el párroco pidió orar por los gobernantes y políticos para que sean transparentes, honestos y justos, que tengan humildad para escuchar a la población y el consejo de los buenos.