Ver especial: Día de la Identidad Nacional
Centenares de escolares participan de un colorido y creativo desfile por el centro de esta ciudad colonial. Niños personificando a Lempira y niñas vistiendo trajes típicos muestran el orgullo de pertenecer a esta tierra y recordar al héroe nacional.
En todo el departamento de Lempira se ha celebrado este día, así como en los centros educativos a nivel nacional.
El conquistador español Rodrigo Ruiz elaboró un documento en 1558 en el cual se adjudica el mérito de haber dado muerte a un cacique lenca conocido como Elempira, que significa ‘señor de la sierra’.
El documento consta de 90 folios y narra una lucha cuerpo a cuerpo entre Rodrigo Ruiz y el cacique Elempira, conocido tradicionalmente como Lempira. El desenlace final de dicha batalla fue la decapitación del gran caudillo, el cual dejó graves heridas de guerra a su oponente español.
El historiador Joaquín Portillo explica que una probanza de méritos como la que elaboró el homicida de Lempira tenía que estar bien documentada.
Testigos de peso
“Consta de múltiples testigos, este documento es de gran peso jurídico, entre los testigos que declararon está doña Catalina de Maldonado, hija del conquistador Francisco de Montejo, alias El Adelantado.
Varios españoles vieron cuando Rodrigo venía con la cabeza del héroe”, manifestó Portillo, agregando que el mismo Francisco Montejo dijo que la pacificación de Cerquín (Actual departamento de Lempira) se debió a que “Rodrigo Ruiz dio muerte en batalla al capitán indígena Elempira”.
“La muerte de Lempira es más heroica de lo que muchos piensan. En las escuelas enseñan lo que llamamos la versión tradicional, la cual será difícil de cambiar porque ya es parte del folklore”, expresó Joaquín Portillo, quien señala que la versión tradicional es inverosímil.
“En ella se plantea que Lempira fue muerto a traición con un disparo de arcabuz después de seis meses de lucha. Es imposible que Lempira no supiera que para disparar un arcabuz tenía que encenderse una mecha que daba todo el tiempo del mundo para que alguien reaccionara.
Además, una bandera blanca no significaba paz para los lencas”, argumentó Joaquín Portillo.