Florida, Copán.
Desde el momento en que nació, su vida ha sido difícil y conseguir sus metas y sueños lo ha sido aún más; sin embargo, a pesar de no tener sus dos brazos, este jovencito del municipio de Florida, en el norte de Copán, se destaca por su desempeño.
Se trata de Fernando Josué Recinos Esquivel, quien a sus 18 años no descansa ni un día para lograr dedicarse a la informática y ser un profesional de la rama.
Reside en la aldea Santa Clara con su familia en una humilde vivienda, pero para lograr salir adelante recorre varios kilómetros para asistir a diario al Instituto Oficial Juventud Occidental, en Florida, y de ese modo continuar estudiando.
Lo más admirable de este hondureño es su perseverancia y afán por lograr hacer las cosas como cualquier persona.
Para hacer sus tareas, Fernando toma con los dedos de sus pies el lápiz y con un poco de tiempo logra tomar anotaciones con una letra legible.
Ya que sueña con dedicarse a la informática, Fernando usa perfectamente su computadora portátil, que le fue donada debido a que no solo es un joven dedicado y buen estudiante, sino también le caracteriza la humildad y sencillez.
“Me siento bien asistiendo al colegio, tengo amigos aquí, por eso me siento bien, me siento orgulloso. Estoy en primero de carrera y lo que más deseo es superarme, por eso me toca salir de casa a las 5:00 am y aunque llegue tarde al colegio, lo hago porque deseo superarme”, contó.
Sus maestros y compañeros aseguraron que debido a sus destrezas, Fernando es tratado igual que los demás, “no nos fijamos en su condición, sabemos que es especial y por eso es que lo queremos”, dijo una de sus compañeras.
Anhelo
Fernando Recinos nació sin brazos, lo que no ha sido un impedimento para poder estudiar y utilizar su computadora.
Desde el momento en que nació, su vida ha sido difícil y conseguir sus metas y sueños lo ha sido aún más; sin embargo, a pesar de no tener sus dos brazos, este jovencito del municipio de Florida, en el norte de Copán, se destaca por su desempeño.
Se trata de Fernando Josué Recinos Esquivel, quien a sus 18 años no descansa ni un día para lograr dedicarse a la informática y ser un profesional de la rama.
Reside en la aldea Santa Clara con su familia en una humilde vivienda, pero para lograr salir adelante recorre varios kilómetros para asistir a diario al Instituto Oficial Juventud Occidental, en Florida, y de ese modo continuar estudiando.
Lo más admirable de este hondureño es su perseverancia y afán por lograr hacer las cosas como cualquier persona.
Para hacer sus tareas, Fernando toma con los dedos de sus pies el lápiz y con un poco de tiempo logra tomar anotaciones con una letra legible.
Ya que sueña con dedicarse a la informática, Fernando usa perfectamente su computadora portátil, que le fue donada debido a que no solo es un joven dedicado y buen estudiante, sino también le caracteriza la humildad y sencillez.
“Me siento bien asistiendo al colegio, tengo amigos aquí, por eso me siento bien, me siento orgulloso. Estoy en primero de carrera y lo que más deseo es superarme, por eso me toca salir de casa a las 5:00 am y aunque llegue tarde al colegio, lo hago porque deseo superarme”, contó.
Sus maestros y compañeros aseguraron que debido a sus destrezas, Fernando es tratado igual que los demás, “no nos fijamos en su condición, sabemos que es especial y por eso es que lo queremos”, dijo una de sus compañeras.
Anhelo
Fernando Recinos nació sin brazos, lo que no ha sido un impedimento para poder estudiar y utilizar su computadora.
| La vida no ha sido fácil para este joven de 18 años, quien a pesar de todo busca superarse en la vida.
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