Cientos de hondureños de la etnia garífuna marcharon este viernes por las principales calles de Tegucigalpa para reclamar el respeto a sus tierras y a su cultura y celebrar a la vez el 214 aniversario de su arribo a este país centroamericano.
Los marchantes vestían llamativos trajes de colores, sonaban tambores con ritmos evocativos de su ascendencia africana e impregnaban el aire con los intensos aromas de sahumerios, característicos de su cultura.
'Exigimos reforma agraria integral', 'En defensa de la educación pública', 'Por el abordaje de la salud sexual reproductiva', decían algunas de la mantas exhibidas por el grupo.
Los garífunas, alrededor de 1.000 llegados de 46 comunidades del litoral del Caribe, se concentraron en la sede de la Universidad Pedagógica Nacional, UPN, al este de la ciudad, y caminaron hacia el centro para concentrarse frente al edificio del Congreso, tras un recorrido de 6 km.
'Estamos conmemorando el 214 aniversario de la resistencia garífuna y reclamando el respeto a nuestras tierras y a nuestra cultura', dijo a la AFP Lucer Castillo, uno de los organizadores.
Actualmente son unos 600 mil habitantes que viven en comunidades de la franja costera del Caribe, lo que representa un 8% de la población total del país, cercana a los 8 millones de personas.
Castillo dijo que la comunidad garífuna está amenazada más que nunca por los grandes proyectos hoteleros y las extensiones de cultivos de palma africana.
El gobierno impulsa grandes proyectos turísticos como Bahía de Tela en el puerto del mismo nombre, unos 350 km al norte de la capital, y en Trujillo, 600 km al noreste, lo que desplazará a miles de pobladores negros que viven de la agricultura y la pesca, aseguró.
El 'Mes de la herencia africana en Honduras' se celebra con actividades cívicas y culturales que incluyen música, teatro, pintura, literatura, gastronomía, talleres de formación de jóvenes en derechos humanos, conferencias sobre remesas familiares, salud, educación, medio ambiente y gobernabilidad y democracia, entre otros.
Según apuntes históricos, unos 5 mil esclavos afrodescendientes llegaron el 12 de abril de 1797 a Punta Gorda, en la isla hondureña de Roatán, procedentes de San Vicente.
Con el tiempo los afrodescendientes se fueron reubicando en la costa caribeña de Honduras, donde han desarrollado su propia cultura, que incluye música y danza con tambores y maracas.
Las 53 comunidades garífunas de Honduras, que viven a lo largo de unos 700 kilómetros de la costa caribeña, todavía viven en condiciones de marginalidad.
Agregó que producto de esa marginalidad todavía hace falta una representación proporcional y participativa de los garífunas en los diferentes poderes del Estado.
Las comunidades afrodescendientes de Honduras también reclaman la extensión de títulos de propiedad de tierras para cultivos de subsistencia de yuca, banano y plátano, que son básicos en la dieta de los garífunas, lo mismo que arroz y fríjoles.
La dieta básica de los garífunas se complementa con el pescado y los mariscos, éstos últimos en menor escala.
'En nuestros pueblos la tierra se limita al casco urbano, a partir de ahí no hay para sembrar, por eso aquí no producimos casabe (tortilla a base de yuca rayada), ni machuca' (una especie de puré hecho con plátano verde cocido que después es machacado con un mortero de madera), indicó a Efe Ricardo Güity, propietario de un pequeño hotel en Sambo Creek.
Agregó que para preparar casabe y machuca los habitantes de Sambo Creek tienen que ir a comprar la yuca y el plátano a comunidades cercanas, de las que algunas no son garífunas, o a La Ceiba, una ciudad que por la hospitalidad de su gente también es conocida como 'La novia de Honduras' y 'Ceibita la bella'.
El presidente de la Odeco dijo además que esperan que mañana el presidente Lobo anuncie en Sambo Creek 'tres proyectos importantes para los pueblos garífunas en materia ambiental, educativa y salud'.
Se trata de una resolución del Instituto de Conservación Forestal mediante la cual se crea el área protegida conocida como Zambuco, que será manejada por las comunidades garífunas de Esparta, Cayo Venado y Nueva Go, y la firma de una carta de intenciones con la estatal Universidad Nacional Autónoma de Honduras para que se imparta la asignatura de Pueblos indígenas y afrohondureños.
'Estamos bajo el asedio también de terratenientes que quieren nuestras tierras para cultivar palma africana', denunció el dirigente.
Dijo que reclaman al gobierno proyectos para mejorar las condiciones de vida, como construcción de hospitales y promover la escuela bilingüe, en español y garífuna.