Para analistas, la orden del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de que no se desembolsará más asistencia exterior de los Estados Unidos de una manera que no esté totalmente alineada con su política exterior, llevó a Honduras a elaborar estrategias.
La orden ejecutiva suspende por 90 días la asistencia para el desarrollo exterior de Estados Unidos; “durante ese tiempo se evaluará la eficiencia de los programas de cooperación que la nación brinda a otros países”.
El canciller Eduardo Enrique Reina informó que están estudiando las medidas que Trump firmó el lunes horas después de tomar posesión.
“Estamos estudiando todos los países las nuevas medidas que ha tomado la administración Trump. La ayuda de Estados Unidos a Honduras es muy importante, pero dependiendo de esas medidas nosotros tenemos que buscar alternativas”, indicó.
Reina destacó que buscarán el acercamiento con la nueva administración de Estados Unidos, que es uno de los principales socios, no obstante, Honduras también está buscando más espacios de cooperación y colaboración con otras naciones.
Honduras recibe anualmente cerca de 120 millones de dólares del Gobierno estadounidense, a través de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid).
Indicó que con el decreto de Trump algunos programas, sobre todo en el área de educación que se ejecutan en el país con apoyo y financiamiento de Usaid, podrían quedar suspendidos.
El canciller argumentó que “no toda pasa por el Gobierno central, la gran mayoría realmente va a oenegés y al sector privado; creo que es importante que a mucho de los que a veces les gusta ir a hablar mal de Honduras ahora se preocupen y vayan ahora hablar bien, porque a los que les va a impactar directamente va a ser a muchos de esos sectores que reciben esa cooperación”.
Honduras continuarán buscando espacios de cooperación con otros países para expandir las relaciones.
Estrategias para la migración
Entre los primeros decretos que firmó como presidente Donald Trump fue declarar emergencia en la frontera sur con el objetivo de cerrarla y evitar el paso de más migrantes, la construcción del muro, enviar tropas a la frontera, deportar a los millones de migrantes y reinstalar el programa “Quédate en México”, entre otras.
Las acciones llevaron a los países de la región a elaborar estrategias para asegurarle a sus connacionales mejores condiciones al momento que las deportaciones sean una realidad
En el caso de Honduras, sectores cuestionan la falta de un plan; sin embargo, el canciller Enrique Reina señaló que existe una estrategia que pronto darán a conocer.
Adelantó que el plan establece medidas, fortalecer el apoyo de los connacionales a través de los consulados que hay en ese país.
“Desde Estados Unidos apoyaremos mucho más a nuestros compatriotas en temas como identificación, asesoría legal, se va a trabajar con organizaciones de migrantes, con sociedad civil, con abogados que dan asesoría”.
El plan resalta aumentar la presencia en México, para atender a los cientos de hondureños que están varados luego que se anunciara el cierre de la frontera estadounidense.
“Pensamos abrir nuevos consulados, porque entendemos que esto va a incrementar el número de hondureños que se queden en México, y tenemos que trabajar de la mano con las autoridades mexicanas”, apuntó.

La estrategia también señala el acercamiento con países de la región para buscar alternativas a las estrictas medidas migratorias que Trump ya comenzó aplicar.
Días antes de la investidura de Trump, los cancilleres de Belice, Brasil, Colombia, Cuba, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, México y Venezuela se reunieron en la búsqueda de estrategias para abordar el tema migratorio.
En la reunión los países se comprometieron a redoblar esfuerzos con todos los sectores para atender las causas estructurales del fenómeno migratorio. Dichos esfuerzos irán enfocados en el combate a la pobreza, y el hambre, la reducción de la desigualdad y la promoción del bienestar social.
El vicecanciller hondureño Antonio García sumó a esas medidas el fortalecimiento de la capacidad institucional para atender a los deportados.
No obstante, dejó claro que al haber un aumento en el número de deportaciones deberá pasar primero por un diálogo entre ambos países para establecer el incremento de los vuelos de deportaciones.
“Cualquier aumento no depende solo de ellos (de EUA), depende de nosotros el aceptar o no el aumento de los vuelos, pero por el momento no nos han solicitado más vuelos, al llegar el momento nos sentaremos con ellos, escucharemos sus explicaciones y nosotros nuestras daremos nuestros planteamientos”, dijo.
Mundo
La creación del Consejo de Gobernanza Migratoria en Honduras es otra de las medidas que contempla el plan, indicó García.
El consejo los conforman varias secretarias de Estado, y tiene como objetivo establecer políticas migratorias que garanticen el respeto a los derechos humanos y la protección de las personas en movilidad humana.
Entre las acciones que desarrollará el Consejo está abordar las causas principales de la migración, que es la pobreza, la inseguridad, la falta de oportunidades laborales y reinserción escolar.