A pesar de los problemas sociales que agobian al país, un estudio denominado Índice de Felicidad del Planeta, HPI, coloca a Honduras entre los países más felices del mundo.
Los 10 primeros
Cabe señalar que ningún país alcanza el objetivo idóneo de que sus ciudadanos tengan una vida feliz y larga sin sobreexplotar los recursos naturales, pero algunos están más cerca que otros de lograrlo. Entre los primeros diez se encuentran Costa Rica con un HPI de 76.1 sobre 100, República Dominicana (71.8), Jamaica (70.1), Guatemala (68.4), Vietnam (66.5), Colombia (66.1), Cuba (65.7), El Salvador (61.5), Brasil (61) y Honduras (61).
Los países convencionalmente considerados más desarrollados del mundo aparecen mucho más abajo. Holanda logra el puesto 43 con 50.6, Alemania el 51 con 48.1, al igual que Suiza (puesto 52) y Suecia, un puesto más abajo, con 48 puntos. Estados Unidos, con 30.7, cae al puesto 114.
Así se calcula el HPI El HPI se basa en varios indicadores: la esperanza de vida, el índice de satisfacción personal y la huella ecológica.
Sus responsables reconocen que el concepto de felicidad es complejo e incluye aspectos como sentirse bien con uno mismo y con los demás, sentirse parte de un grupo familiar y social, tener recursos suficientes para vivir, un determinado nivel educativo y cultural, etc.
La NEF se basa en varios indicadores de otras instituciones, como la Gallup World Poll, la World Values Survey, la Global Footprint Network o los Informes de Desarrollo Humano de Naciones Unidas. Es la primera vez que Honduras aparece en el listado de los países más felices del mundo.
El HPI evalúa a 143 países y Costa Rica aparece como el más 'feliz' del mundo.
Su responsable, la New Economics Foundation, NEF, una organización no gubernamental de un grupo de economistas de Reino Unido, quiere demostrar que el modelo de desarrollo actual basado en la sobreexplotación de los recursos naturales es insostenible y no hace más felices a los ciudadanos.
El HPI, basado en la esperanza de vida, el índice de felicidad de sus habitantes y la huella ecológica, señala que ningún país logra resultados del todo satisfactorios y, por tanto, reclama un cambio económico basado en el respeto al medio ambiente y la felicidad de los seres humanos.
El HPI refleja que un alto consumo de recursos, y por tanto un gran impacto ambiental, no favorece un elevado bienestar humano.
Su objetivo es proponer una alternativa de indicadores convencionales de la riqueza de un país, como el producto interno bruto, PIB, y priorizar el elemento ambiental y el desarrollo sostenible para garantizar el bienestar de un país y sus ciudadanos.