Miles de trabajadores de Honduras se manifestaron hoy en las principales ciudades del país para conmemorar el Día del Trabajo, y demandaron mejoras en las condiciones laborales.
También se pronunciaron contra el alto coste de los alimentos, combustibles, servicios públicos, la pobreza, el desempleo, la corrupción, la injusticia y otros problemas que afectan al país, donde más del 60 % de los más de 9 millones de habitantes son pobres.
En Tegucigalpa, la manifestación la encabezaron las principales centrales obreras, el expresidente hondureño, Manuel Zelaya, activistas de su partido Libertad y Refundación (Libre), y Salvador Nasralla, excandidato presidencial de la Alianza de Oposición.
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Zelaya dijo a periodistas que el pueblo está cansado de tanta violencia, pobreza, altos costos de la vida.
Destacó que los trabajadores deben 'entrar en política para tener la esperanza de que su clase y sus ideologías asuman el poder y poder cambiar Honduras'.
El exgobernante indicó que si los trabajadores 'simplemente se quedan demandando mejoras salariales, siempre van a ser explotados', por lo que invitó a los obreros a 'involucrarse activamente en la política'.
'El sector obrero ahorita está aplastado, los sindicatos están amenazados, hay una dictadura militar', enfatizó Zelaya, quien coordina la Alianza de Oposición.
En un manifiesto, los trabajadores hondureños exigieron el mejoramiento de las condiciones de vida del pueblo que incluya 'salarios dignos, salud con calidad'.
El presidente del Sindicato de Trabajadores del Patronato Nacional de la Infancia (Sitrapani), Dago Posadas, dijo a Efe que 'más libertad y justicia' para los trabajadores marcan las exigencias de los obreros en la celebración del primero de mayo en Honduras.
'Estamos pasando por un momento de crisis política en el país y estamos en un proceso de más miseria y más pobreza', subrayó.
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Posadas indicó que la crisis política es derivada de un supuesto fraude en los comicios generales de 2017 y de los políticos que 'tienen arrinconada a la clase trabajadora'.
Por su parte, el secretario del partido Libre y diputado, Juan Barahona, dijo a periodistas que los trabajadores todos los años exigen mejoras en las condiciones laborales, pero 'nadie nos escucha' y por eso 'los problemas continúan'.
'Es lamentable que los problemas no se resuelven', subrayó Barahona, quien dijo que los trabajadores aglutinados en tres centrales obreras marcharon unidos en diferentes ciudades del país.
Los trabajadores recorrieron varios kilómetros en Tegucigalpa y pintaron algunas consignas revolucionarias en paredes de edificios, especialmente en la sede del gobernante Partido Nacional de Honduras, donde además lanzaron agua a varios periodistas.
Este martes el presidente Hernández felicitó hoy a los trabajadores y pidió a sus compatriotas prepararse para atraer más inversión y generar más puestos de trabajo en Honduras, un país que 'ha avanzado, pero no lo suficiente' en materia económica y social. EFE