Centenares de campesinos y grupos armados que tienen invadidas unas 25 mil hectáreas de fincas de palma africana en el Bajo Aguán continúan siendo desalojados por agentes de la Policía Nacional apoyados por el Ejército.
Las primeras recuperaciones de tierra se llevaron a cabo en las aldeas Chapagua y Los Tarros de Trujillo, Colón, en donde operan las fincas Aprova y la Cooperativa Agropecuaria La Norteña. En estos sitios se recuperaron un poco más de tres mil hectáreas.
A la fecha se han realizado unos tres desalojos de quince que se tienen previsto ejecutar durante los próximos días.
De este listado de propiedades a desalojar hay algunas fincas que se encuentran dentro de un convenio firmado en febrero de 22 entre el Gobierno y la Plataforma Agraria, las cuales tendrán un tratamiento especial y se debe esperar un resolución antes de proceder a recuperarlas.
La operación comenzó el 28 de junio tras un mandato de la presidenta Xiomara Castro luego del fracaso de las comisiones que se crearon encabezadas por la secretaría de Seguridad con el fin de resolver el conflicto agrario en Colón.
En el desalojo participaron más de 200 efectivos policiales de diferentes unidades departamentales y metropolitanas con el apoyo de militares.
En estos primeros desalojos se han detenido a cuatro personas acusadas del delito de usurpación. Asimismo se decomisaron dos armas de fuego tipo pistola.
La acción se desarrolla en cumplimiento a una orden emitida por el Juzgado de Letras Penal Seccional de Trujillo.
El desahucio se está llevando a cabo en presencia de un juez, f iscales y representantes Derechos Humanos. Las autoridades han logrado que salgan sin oponer resistencia por lo que el desalojo se ha desarrollado de forma pacífica.