En una decisión orientada a dinamizar la agenda parlamentaria y evitar el estancamiento de proyectos de ley, el pleno del Congreso Nacional aprobó un decreto para habilitar los periodos de sesiones durante todo el año 2026 y parte de 2027.
La medida busca garantizar la continuidad del trabajo legislativo, permitiendo que el hemiciclo mantenga su actividad en fechas que tradicionalmente correspondían a recesos constitucionales.
El decreto establece específicamente la habilitación de los periodos comprendidos del 1 al 31 de mayo de 2026, así como el tramo que va desde el 1 de noviembre de 2026 hasta el 24 de enero de 2027.
Según el texto aprobado, esta disposición responde a la necesidad de atender asuntos de alto interés público y asegurar que el desarrollo integral del país no se detenga por las pausas parlamentarias habituales, basándose en el artículo 55 de la Ley Orgánica del Poder Legislativo.
Bajo este nuevo marco jurídico, el Congreso Nacional podrá celebrar válidamente tanto sesiones ordinarias como extraordinarias durante los meses habilitados.
Esto faculta a los 128 diputados para conocer, discutir y aprobar iniciativas de ley y decretos legislativos sin las restricciones de tiempo que imponía el calendario anterior, otorgando mayor celeridad a la mora legislativa acumulada.
Un punto importante de la reforma es que la Junta Directiva del Congreso Nacional tendrá ahora la potestad de determinar las fechas y la duración de los dos periodos de receso legislativo.
Esto significa que el descanso de los parlamentarios ya no será automático ni rígido, sino que dependerá de la carga de trabajo y las prioridades de la agenda nacional que se manejen en el seno de la directiva.
Incluso en los días que se definan como receso, la Junta Directiva conserva la facultad de habilitarlos de forma inmediata para sesionar si las necesidades del país así lo exigen.
Lo más relevante es que para estas convocatorias de emergencia ya no se requerirá de un decreto adicional de habilitación, simplificando el proceso administrativo para llamar a los diputados al hemiciclo.Con esta aprobación, el Poder Legislativo intenta proyectar una imagen de mayor compromiso y productividad ante la ciudadanía.