Una historia de maltratos, golpes y amenazas, rodeaban la vida de Daysi Benítez, la mujer salvadoreña cuyos cuatro hijos fueron hallados muertos en la casa de la familia junto al cuerpo del padre, según relató su hermana Angela que ahora está angustiada por su paradero.
Al recibir la llamada telefónica de la AP, Angela esperaba noticias de Daysi y por momentos se callaba, pero luego de una pausa reveló que 'ella tenía problemas con (su marido) Pedro y me había dicho que le pidió que se separaran, pero él le dijo que no permitía eso'.
'La golpeó, yo no la vi, pero ella me llamó y me dijo que la había dejado monstruo de la cara, que por milagro de Dios no la mató. Yo llamé a otra amiga de mi hermana, (y) me dijo: si usted la viera!. Eso fue en diciembre, por allí, del año pasado', agregó.
Angela, dos años mayor que Daysi, relató que las dos familias son originarias de caseríos vecinos de la jurisdicción de Sensuntepeque, en el departamento de Cabañas, a unos 105 kilómetros al noreste de la capital.
Pedro habría emigrado a Estados Unidos en 1998 y Daysi en el 2001, según su hermana.
Angela relató que ambos habían adquirido una vivienda que estaban pagando y que 'les tocaba fregado, ella trabajaba de noche y él de día.
La pareja se había acogido al Estado de Protección Temporal, TPS, por sus siglas en inglés. Los tres niños menores nacieron en Estados Unidos y la mayor en El Salvador.
La cónsul general de El Salvador en Washington, Ana Margarita Chávez, dijo a la AP que se desconoce el paradero de Benítez. 'El carro de Daysi está aparcado frente a la casa y no sabemos nada, sus amigos y su familiares están muy preocupados', señaló.
Angela dijo que la última vez que se comunicó con su hermana, 'ella habló bien tranquila, no me dijo nada, lo que fue nada y allí estaba él (Pedro)'. Eso ocurrió el 16 de marzo.
Narró que la semana siguiente estuvo llamando por teléfono a la casa de su hermana y nadie atendió. 'La ultima vez que platique con ellas fue el viernes 16 y no sabemos nada'.
'Hoy que de sorpresa me llamaron para decirme que estaba desaparecida... la única información que tengo es que no la encuentran', señaló.
Los padres de Pedro, don José Pedro Rodríguez y su esposa Rosa de Rodríguez, ya habrían sido informados de lo ocurrido por el consulado salvadoreño en Washington.