28/09/2022
12:51 AM

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Hasta caballos usan para asaltar a conductores en San Pedro Sula

San Pedro Sula, Honduras.

El ingenio de la delincuencia en San Pedro Sula no tiene límites. Ahora hacen uso hasta de animales para interceptar a sus víctimas.

Eran pasadas las 12:30 am cuando un conductor, que por seguridad omitiremos su nombre, circulaba sobre el puente de la segunda calle, salida vieja a La Lima, y al tomar el paso a desnivel para encarrilarse al segundo anillo un caballo se le atravesó, obligándolo a frenar.

Al hacerlo, inmediatamente salieron a su ataque cinco individuos armados. Algunos con Ak-47, quienes lo obligaron a bajar del auto y empezaron a registrarlo. Contó que le quitaron todas sus pertenencias menos el carro, que le registraron hasta el baúl.

Luego hicieron disparos al aire para que huyera.

En ese mismo momento, otros conductores que circulaban fueron también víctimas de los asaltantes que, según dicen, tienen apariencia joven y andan bien vestidos.

Esa práctica se extiende por el segundo anillo y el desvío al sector El Carmen, adonde hace unos días se dio una balacera y una persona resultó herida porque el conductor al ver el caballo en medio de la carretera decidió retroceder.

Los afectados y residentes de la zona demandan a la Fusina operativos con mayor frecuencia.

Advertencia

La Policía Nacional en San Pedro Sula reconoce que se debe tener precaución porque los delincuentes planean diversas trampas para hacerlos caer.

El subcomisionado de policía Jahír Meza, jefe de la Metropolitana del sector Satélite, dijo que en la noche los ciudadanos deben tomar medidas de seguridad.

“Si observan algo raro, movimiento de personas que les hacen paradas, que utilizan piedras o animales, lo mejor es evitar, hacer caso omiso o desviarse”, sugiere.

Indica que ahora la delincuencia está creando diversas formas para hacer caer a las personas.

Advierte también el riesgo en los semáforos, sobre todo en los que están aledaños a zonas en las que hay maras.

También piden atención si encuentran las llantas ponchadas en determinado parqueo de un establecimiento comercial porque también es de las trampas que utilizan los malhechores para atacar.