El debate del mes pasado en torno a una fracasada reforma migratoria fue determinante para que el Senado aprobara una iniciativa que destinará 3.000 millones de dólares a la seguridad en las fronteras, dijo el senador Lindsey Graham el lunes.
El dinero será empleado para contratar a agentes de la patrulla fronteriza, construir cercas en áreas urbanas y levantar torres de observación, indicó Graham.
'Creo que vamos a encontrarnos con un gran éxito que no podría haberse logrado sin el debate previo. Me metí en problemas políticos por participar en el proceso, pero aquí es donde se encuentran las ganancias políticas', indicó.
Graham fue abucheado en mayo durante la convención estatal del Partido Republicano al manifestar su apoyo a la reforma migratoria. Los republicanos que se oponen a ella, citando su posición en torno al debate, entre otras cosas, se han lanzado en su contra en las elecciones primarias, poniéndose al lado de candidatos con distintos puntos de vista sobre el tema.
Graham dice que eso lo tiene sin cuidado.
'Nuestro sistema migratorio está quebrado. A medida que pasa el tiempo, se hace más difícil soslayar las medidas de reforma necesarias para recuperar el control de la migración gracias a este último debate', indicó.
Graham continuará manteniendo la presión para lograr cambios en aspectos diversos del debate, entre ellos:
— Reglamentos más firmes para la emisión de visas, que castigarían a quienes se quedan ilegalmente en Estados Unidos.
— Un sistema que impida a los indocumentados obtener empleo y permita un incremento en el ingreso legal de trabajadores comunes y especializados.
— Algún mecanismo que permita abordar el caso de los 12 millones de personas que viven ilegalmente en el país.
Graham culpó a las políticas presidenciales por el fracaso del plan de reforma migratoria.
Asimismo, este simpatizante del precandidato presidencial republicano John McCain dijo que ambos partidos fueron incapaces de ponerse de acuerdo en un consenso.
Graham y McCain, senador por Arizona, argumentaron durante el debate migratorio que la iniciativa que promovían era la única capaz de lograr el apoyo de ambos partidos.
Sin embargo, el senador republicano Jim DeMint, de Carolina del Sur, criticó duramente la propuesta e indicó que le ofrecía una 'amnistía' a muchos indocumentados. DeMint es uno de los principales simpatizantes del ex gobernador por Massachusetts Mitt Romney, en las primeras votaciones para definir al candidato presidencial, en Carolina del Sur.