En un año de elecciones primarias en los principales partidos políticos del país, el gobierno parece un contendiente más cuando ha quintuplicado su promoción en los medios informativos.
De acuerdo a la firma internacional Publisearch, en el primer semestre del año, el Gobierno incrementó su gasto publicitario en televisión a 66 millones de lempiras, mientras en igual período del 2007 llegaba a los 14 millones.
El Gobierno es el cuarto mayor participante en la pauta publicitaria de los medios de comunicación en competencia con el sector privado. La empresa Publisearch que contabiliza los contratos oficiales en las agencias publicitarias del país, señala que en el primer semestre del año se movieron 1,115 millones de lempiras, de los cuales 683 millones se destinaron a la televisión con un 10% de participación estatal.
Algunas organizaciones critican el uso publicitario estatal, una de ellas es la organización no gubernamental estadounidense 'Open Society Institute' de Nueva York, que en su informe: 'El precio del silencio' señala a Honduras como uno de los países latinoamericanos donde el gobierno 'utiliza sistemáticamente los contratos publicitarios para recompensar o castigar a los medios por sus contenidos, apuntando por lo general a controlar lo que se publica o se emite'.
Más publicidad
El Gobierno resultó el cuarto gran facturador publicitario del país en el primer semestre del año, de acuerdo al estudio de la firma publicitaria Publisearch. Sus anuncios en los diferentes medios de comunicación superaron los 100 millones de lempiras.
Sólo en televisión se destinaron '66 millones 824 mil 220 lempiras, exactamente', dice Publisearch. Esta inversión lo elevó al primer lugar de los que más incrementaron su pauta publicitaria en 2008, pues ésta observó un aumento de 52 millones 622 mil lempiras. El primer semestre del año anterior el Gobierno erogó únicamente 14 millones 201 mil 626 lempiras para asuntos de publicidad y/o propaganda. Como el informe del servicio de monitoreo en poder de LA PRENSA no hace ningún tipo de distinción respecto a quienes o qué entidades estatales o de gobierno emitieron los mensajes pautados en la primera mitad de este año, no puede establecerse cuánto de esta inversión fue realizada por el Poder Ejecutivo o Legislativo, por ejemplo, pues ambos poderes son los que mayor presencia mediática han tenido en los últimos meses.
Lo que sí pudo establecerse es que de los 66.8 millones de lempiras que gastó el Gobierno en publicidad, 54.7 fueron a parar a una de las empresas televisivas, mientras el resto fue repartido entre los demán canales. Las cifras aparecen en el informe bajo el símbolo de 'tarifa descontada', que se aplica a los clientes especiales.
Pero los valores oficiales crecieron en los últimos meses por las campañas estatales para promover la apertura comercial del aeropuerto de Palmerola en Comayagua, la aprobación de la Alianza Bolivariana para las América, Alba, y el acuerdo con Petrocaribe, entre otros.
Los espacios dónde más se promocionó esa campaña fueron de televisión y radio. El valor de los spot de 30 segundos en TV va de 4,000 a 15,000 lempiras. En la radio, de acuerdo al noticiero que se emita, el spot de 30 segundos puede costar hasta 10,000 lempiras.
En un diario el valor de una página oscila entre 26,000 y 32,000 lempiras y se cobra un plus de hasta 30% cuando se trata de anuncios políticos.
De acuerdo con la Secretaría de Finanzas, la Presidencia de la República tiene autorizado una partida de '30 millones de lempiras para este año en publicidad y propaganda', aunque la partida de gastos en general puede llegar a los 195 millones de lempiras.
El precio del silencio
La Asociación por los Derechos Civiles y la Iniciativa Pro-Justicia de la Sociedad Abierta, apoyadas por el Open Society Institute, realizó un estudio sobre los 'Abusos relacionados con la publicidad oficial', en siete países de Latinoamérica.
El informe abarca a Chile, Argentina, Colombia, Costa Rica, Honduras, Perú y Uruguay.
'Nuestra investigación reveló que muchos gobiernos de la región utilizan sistemáticamente los contratos publicitarios para recompensar o castigar a los medios por sus contenidos, apuntando por lo general a controlar lo que se publica o se emite.
Los funcionarios que cometen tales abusos raramente están infringiendo las leyes locales, que en su mayoría permiten una discrecionalidad casi total a la hora de asignar publicidad oficial.
No existen normas en los países abarcados por este estudio que prohíban específicamente la discriminación ejercida sobre la base del punto de vista del medio -un riesgo inherente a la asignación de publicidad oficial- que por ello debe ser considerada como diferente a cualquier otro tipo de compra del Estado'.
En el caso hondureño, el estudio realizado en el 2007, concluye que: 'las decisiones acerca del manejo de publicidad oficial en Honduras están por lo general centralizadas en la figura del secretario privado del presidente, y se utilizan sistemáticamente para comprar coberturas periodísticas favorables o silenciar a las voces críticas.
Los pagos directos del Gobierno a los periodistas por dudosos servicios de comunicación son una práctica institucionalizada'.
Los abusos están muy extendidos a nivel provincial.