La zona de guerra en que los incendios han convertido a la capital volvió a estar activa ayer.
El cerro El Picacho ardió como nunca antes. El voraz incendio de grandes proporciones que comenzó paralelamente en tres puntos por poco acaba con la vida de varias especies animales del zoológico Rossy Walter y puso en peligro a los habitantes de los sectores aledaños.
La magnitud del siniestro fue tal que algunas personas tuvieron que ser auxiliadas por el Cuerpo de Bomberos para salir de sus viviendas.
A algunas se les colocó oxígeno debido a la inmensa capa de humo que las afectó y que casi las asfixia.
El siniestro se reportó a las once de la mañana en la aldea El Carpintero, a inmediaciones de la colonia Sinaí, y en menos de cinco horas había consumido una cantidad indeterminada de hectáreas de bosque hasta llegar al cerro El Picacho, afectando parte del zoológico.
En el control de las llamas que devoraban la reserva forestal de la capital participaron alrededor de 200 personas, incluyendo al Cuerpo de Bomberos de tres estaciones de la ciudad que utilizaron seis cisternas, miembros del Instituto de Conservación Forestal, ICF, Fuerzas Armadas, Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente, al igual que los pobladores cuyas viviendas estaban en peligro de ser afectadas por las llamas.
Se sumaron empleados de la Fundación Amigos de La Tigra, Amitigra, dedicada al cuidado del bosque.
Aunque hasta las cinco de la tarde de ayer no se cuantificaban los daños en el bosque latifoliado de la zona, el comandante del Cuerpo de Bomberos, Carlos Cordero, calificó el siniestro como el más grande registrado hasta ahora.
“Es lamentable lo que ha ocurrido, pero gracias a la intervención del personal de las instituciones que sofocaron las llamas se salvó a las especies animales del zoológico”, dijo Cordero.
El jefe bomberil no descarta que el incendio haya sido provocado por mano criminal, pero las investigaciones determinarán las causas que lo originaron ayer temprano.
Tomando en cuenta que la conflagración en la aldea San Antonio, en la zona de El Hatillo, consumió 45 hectáreas de bosque, los daños de este nuevo siniestro podrían ser catastróficos para la ciudad.