30/12/2025
12:32 AM

Garífunas festejaron sin olvidar sus múltiples carencias

Bailando al ritmo de la punta y ataviados con trajes vistosos y llamativos, los garífunas conmemoraron 214 años de presencia en territorio hondureño.

Bailando al ritmo de la punta y ataviados con trajes vistosos y llamativos, los garífunas conmemoraron 214 años de presencia en territorio hondureño.

La comunidad de Bajamar en Cortés fue este año el lugar escogido para la fiesta mayor. Las celebraciones comenzaron al amanecer.

El sol apenas aparecía cuando un grupo de jóvenes en una barcaza aparecieron en el mar simulando la llegada de los ancestros hace 214 años.

En la playa de esa comunidad fueron recibidos por decenas de garífunas que, vistiendo coloridos vestuarios y cubiertos con hojas de palmera, comenzaron a cantar el famoso “Yurumein”, el himno garífuna.

Luego de una serie de rituales en la playa partieron en una procesión en busca del “wuarini”, personaje encargado de abrir la fiesta.

El “wuarini” apareció vestido con hojas de caña, palma y otras hierbas que simbolizan la cosecha y los cultivos que producen los pueblos.


Ataviados con trajes típicos y deleitándose con las bebidas y comidas tradicionales empezaron la fiesta que finalizó al anochecer.


Otras celebraciones

Las celebraciones tuvieron lugar a lo largo del litoral atlántico. Aunque está incrustrada en el Valle de Sula, San Pedro Sula también tuvo su fiesta. El parque central fue el punto de encuentro de diversas actividades donde dieron a conocer un poco de su cultura.

El momento fue propicio para hacer una serie de peticiones a las autoridades gubernamentales.

David Suazo, coordinador de la Asociación de Estudiantes Garífunas de Honduras, dijo que no se trataba de un festejo, pues como comunidad aún sufrían muchas necesidades.

“Es una conmemoración de los 214 años de presencia garífuna en Centroamérica y Honduras, pero no podemos festejar porque muchos proyectos que hemos presentado al Gobierno han sido marginados”, manifestó Suazo.

Entre las mayores dificultades en las comunidades garífunas, dijo, están la tenencia de tierras y la necesidad de salud y educación.

Los garífunas hicieron una caminata seguida de un acto cívico en el parque central, donde presentaron diversas danzas.

“Queremos que sepan que todavía hay presencia africana en Honduras”, expresó Suazo.

Para el 28 de este mes se ha planeado una jornada de salud en el parque central de esta ciudad con la participación de médicos garífunas.

Desfilan en La Ceiba

En La Ceiba, miembros de comunidades garífunas de la región llegaron a la marcha de la organización no gubernamental Gemelos de Honduras, que celebró los 214 años de presencia garífuna en Honduras en compañía del ministro de Cultura, Artes y Deportes, Bernard Martínez.

Simultáneamente, en la parroquia San Isidro, la Pastoral Garífuna llevó a cabo una misa de acción de gracias oficiada en su lengua materna.

El ministro de Cultura resaltó que ha sido importante el desarrollo de las actividades y restó importancia a quienes cuestionan las celebraciones.

“Estamos en un mundo diverso donde hay muchos criterios. Lo importante es celebrar y reflexionar con base en este recorrido de 214 años de lucha en este país, donde ya se ven cambios importantes, a tal grado que ya tenemos dos miembros de nuestra cultura en carteras ministeriales”, dijo Martínez.

Israel Centeno, presidente de Gemelos de Honduras, manifestó que el objetivo de la marcha y la reunión con líderes de las comunidades es fortalecer la institución en procura del desarrollo económico y político que beneficie a las comunidades garífunas.

El futbolista Milton Omar “Tyson” Núñez fue una de las personalidades que encabezaron la marcha que empezó en los bajos de la Alcaldía de La Ceiba y concluyó en un hotel de la zona viva de esta ciudad.