Redacción

Para Juan Ramón Martínez, reconocido analista político, historiador, escritor y actual director de la Academia Hondureña de la Lengua, el país corre una inminente amenaza al margen de la gobernanza de cualquier partido político; sin embargo, considera que la nación podría vivir un panorama sombrío si los resultados de las elecciones generales favorecen a Xiomara Castro de Zelaya, candidata presidencial por el Partido Libertad y Refundación (Libre).

A Martínez se le consultó por los vínculos que aseguran en el extranjero tiene Libre con el Foro de Sao Paulo y sobre las elecciones que se avecinan.

¿Qué piensa sobre el Foro de Sao Paulo?

Primero hay que definir qué es el Foro de Sao Paulo. Este es el cambio de estrategia para que los partidos comunistas de América Latina o los partidos bisagras de esos partidos cambiaran su estrategia para llegar al poder. La estrategia -inicial-basada en el uso de las armas para derribar Gobiernos e iniciar la revolución cambió; ahora desarrollan el concepto que para llegar al poder hay que usar las prácticas democráticas, y una vez en el poder tratar de consolidarse para mantenerse en él, hacer la revolución, ese es el concepto central.

En consecuencia, las personas que tenemos formación democrática y que creemos en la alternabilidad del poder, tanto de los partidos como de las personas, no estamos de acuerdo con esa estrategia. La primera parte la compartimos, pero la segunda, de continuar en el poder indefinidamente como ha ocurrido en Venezuela, especialmente, nosotros la rechazamos.

Hemos vivido largas dictaduras en el pasado, por lo tanto no podemos aceptar que vía democrática se imponga una en el país. La situación de inestabilidad que estamos viviendo en parte se debe a que el actual mandatario se reeligió irrespetando la ley. Esa reelección de Hernández ha generado todo este clima de rechazo, incluso en contra de su partido, y por supuesto en contra del sistema democrático.

El expresidente colombiano Andrés Pastrana asegura que el Foro de Sao Paulo quiere apropiarse de Honduras a través de Libre, ¿qué piensa sobre esto?

No he escuchado al presidente Pastrana, pero de repente, por las posturas que Libre ha asumido, especialmente un discurso que le escuché a la señora Xiomara Castro, aludiendo a la inmortalidad del presidente Hugo Chávez, me hace pensar que ella de alguna manera o su entorno consideran que el Foro de Sao Paulo aporta elementos que le van a permitir llegar al poder y mantenerse en él, pero yo creo que en términos activos el nombre “Foro de Sao Paulo” espanta y pone a la defensiva a una gran parte de la población electoral hondureña. Yo creo que un político nunca dice toda la verdad, y me parece que la señora Castro en esto se ha excedido, en el ejercicio de una sinceridad que creo que hay que agradecerle porque nos ha dicho qué es lo que piensa y qué es lo que busca hacer en el futuro si llega a salir favorecida por el voto de los hondureños.

Periodistas y analistas extranjeros consideran que Honduras corre peligro, ¿usted también lo ve así?

Yo siento que Honduras está en peligro, y está en peligro tanto por la continuidad de gobiernos de derecha como por la presencia de gobiernos de izquierda. Soy un hombre que prefiere la tolerancia y aceptación de la diversidad y que, además, cree firmemente en la democracia basada en el respeto a la ley.

En ese sentido, creo que el país está amenazado no solo por las fuerzas políticas, sino por la parálisis de las fuerzas económicas y fundamentalmente por el pensamiento que manejan los hondureños, en el que se infravaloran y creen que la soluciones siempre vienen de afuera. En conclusión, Honduras es una sociedad y una nación tan amenazada que el filósofo israelí Yuval Noah Harari dice que si Honduras no modifica su sistema educativo corre el riesgo de desaparecer en el año 2050.

En muchas partes del continente dan por hecho que si gana Libre, Honduras será la nueva Venezuela.

Pienso que sí, creo que se ha desarrollado un pensamiento muy simple en los hondureños: hay que sacar a los nacionalistas del poder, no importa el precio que hay que pagar a cambio. Creo que esa irracionalidad aplicada al acto electoral puede convertir a los hondureños en un peligro, que al votar equivocadamente le ocasionen un gran daño al país.

Entonces, ¿usted también avizora un panorama sombrío en caso de que gane Libre?

Definitivamente, no veo con entusiasmo ni con fe y mucho menos con esperanza esa posibilidad, y no tanto por la candidata de Libre, sino por la falta de libertad de ella misma para poder gobernar un país tan complicado como es Honduras, especialmente teniendo a su espalda a su marido y en el otro lugar a Salvador Nasralla.

Me parece que un gobernante necesita tranquilidad, y estas dos personas que he mencionado no le darían tranquilidad a la gobernante en caso de que el electorado se incline por su figura para que nos gobierne en los próximos cuatro años.

¿Usted ve similitud entre los planes de gobierno de Libre y de Hugo Chávez, como publicó el Diario Las Américas?

Creo bastante en esa afirmación que hizo el periodista del Diario Las Américas, que se edita en Miami. Él concluyó que el plan de gobierno de Libre es exactamente igual al de Hugo Chávez. Creo en esa afirmación, me parece que es consecuente con la actitud general de los hondureños, quienes generalmente tienen la disposición de andar copiando todas las cosas de afuera en lugar de producir algo propio, solo porque ellos rechazan la posibilidad de hacer un esfuerzo.