22/02/2024
12:01 AM

Familia sigue esperando a asesinado en Tamaulipas

  • 23 agosto 2017 /

El cuerpo de uno de los 23 hondureños migrantes masacrados en México hace siete años está desaparecido.

Tegucigalpa, Honduras.

Siete años han pasado de la masacre en Tamaulipas, México, y la hondureña Lizeth Aguilar sigue esperando el cuerpo de su hermano Leodan Aguilar.

“Cuando se dio lo de la masacre nosotros presentíamos que mi hermano ahí estaba, porque el 15 de agosto de ese año (2010) fue la última comunicación que yo recibí de él”, contó con voz entrecortada Lizeth Aguilar.

Ayer, ella y otras familias más, recordaron la fecha en que sus parientes perdieron la vida en México en busca del sueño americano.

La familia Aguilar fue notificada de que el joven estaba entre los 72 masacrados el 22 de agosto de 2010, pero los restos aún no son encontrados.

“Nos han mentido, nos dijeron cuando nos dieron la notificación que a mi hermano nos lo iban a entregar dos meses después, luego nos dijeron que a finales de julio y nosotros seguimos esperando a mi hermano”, contó la joven.

Los informes de las autoridades mexicanas señalan que la mayoría de los cuerpos ya fueron repatriados a sus parientes, sin embargo, en Honduras falta uno de los 23 inmigrantes que fueron vilmente asesinados por miembros del crimen organizado.

Pesquisas

El hecho ocurrió el 22 de agosto de 2010 cuando los 72 inmigrantes, de los cuales 23 eran hondureños, se transportaban en varios vehículos por San Fernando, Tamaulipas, lugar en el que fueron interceptados por encapuchados y posteriormente masacrados.

Aunque las autoridades mexicanas ya capturaron a varias personas por considerarlas responsables del hecho, los familiares exigen que se esclarezcan todos los casos.

Para Tirza Flores, apoderada legal de los familiares de los migrantes desaparecidos, este caso no ha sido investigado de manera expedita. Asimismo, afirmó que a los familiares se les ha victimizado en la espera de los restos.

Pedro Barragán, cónsul de México en Honduras, aseguró que este caso representa una prioridad para el país azteca.

“En los últimos años hemos tenido eventos en los que la Procuraduría General de la República viene a Honduras a dialogar con las víctimas, familiares, a levantar denuncias, y con esto llevar a cabo una investigación más eficiente”, mencionó. El resto de los 72 masacrados eran originarios de los demás países de Centroamérica y Suramérica.