El Congreso Nacional (CN) se ha paralizado en múltiples ocasiones por la falta de consensos, así como pleitos políticos, que han provocado que caiga en la improductividad y deterioren la gobernabilidad en ese Poder del Estado, señalan analistas.
El Legislativo acumula una “alta conflictividad política” desde que inició su gestión el pasado 25 de enero de 2022, cuando eligieron a la junta directiva en medio de fuertes cuestionamientos sobre la legalidad del proceso. Esto sirvió de base, según expertos, para que siga la polarización.
Juan Carlos Aguilar, director de transparencia de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), lamentó que en estos dos años y medio de gestión lo único que se ha visto es un Congreso “polarizado, con alta conflictividad política, pero sobre todo, un Congreso incapaz de generar acuerdos y consensos”.
En tanto, el analista, Luis León, afirmó que en este tiempo se ha visto un Congreso “estéril que se ha dedicado a hacer las distribuciones a instituciones del Estado paralizado casi en su totalidad, realmente un Congreso que yo esperaba más, para ser franco”.