Una comisión parlamentaria de Italia concluyó que la entonces Unión de Repúblicas Socialistas Soviética, Urss, manejó los hilos de una conspiración para matar al papa Juan Pablo II en 1981.
El presidente de la comisión, Paolo Guzzanti, dijo que estaba seguro “más allá de toda duda razonable” que los líderes soviéticos de la época ordenaron el asesinato.
El turco Mehmet Alí Agca, en la actualidad de 48 años de edad, disparó contra el Papa en la plaza San Pedro el 13 de mayo de 1981. Cuatro de sus disparos alcanzaron al Pontífice.
Agca nunca reveló un motivo y el misterio sobre el atentado permanece hasta hoy.
Con el correr de los años se ha especulado sobre un presunto vínculo de Agca con agentes secretos de Bulgaria, y a través de ellos con la KGB soviética.
Veracidad
“La comisión cree, más allá de toda duda razonable, que los líderes de la Urss tomaron la iniciativa de eliminar al Papa Karol Wojtyla”, reza el informe divulgado a la prensa.
Los gobernantes soviéticos “comunicaron su decisión al servicio secreto militar para que efectuara las operaciones necesarias”. Los parlamentarios italianos afirman que la Urss creía que el Papa era un peligro debido a sus contactos con el movimiento obrero Solidaridad de Polonia, su país natal.
También presentaron evidencia fotográfica en la que aparece un agente búlgaro en la plaza San Pedro el mismo día del atentado.El agente es uno de los seis hombres absueltos en 1986, cuando fueron acusados de orquestar el atentado.
Este hallazgo provino de una comisión que investiga secretos de la Guerra Fría revelados por el ex archivista de la KGB, Vasili Mitrokhin, quien se exilió en el Reino Unido en 1992.
Alí Agca cumplió casi 20 años de condena en una cárcel italiana antes de ser transferido a Turquía en 2000, cuando fue perdonado. Allí permaneció en prisión por el crimen de un periodista y asalto a dos bancos. Recuperó su libertad en enero pasado, pero regresó a la prisión pocos días después en tanto se revisa el caso.
Misterio
El turco era un delincuente de 23 años de edad, vinculado a la extrema derecha paramilitar de Turquía, en la época del ataque en Roma.
El líder religioso fue sometido a una cirugía de emergencia por graves heridas en el abdomen y en una mano.
El pontífice católico visitó a Agca mientras estaba preso en Italia y lo perdonó públicamente.
Tras su reciente liberación, dijo que quería volver a Roma para conocer al sucesor de Juan Pablo II, Benedicto XVI.
Ultimo jefe de la KGB lo niega
El último jefe del KGB de la Urss, Vladimir Kriuchkov, negó ayer que el fallido atentado de 1981 contra el papa Juan Pablo II fuera ordenado por la dirección soviética, como sostiene el informe del Parlamento de Italia. “Estas informaciones son una falacia, más aún, una provocación, un absurdo y aún sin sentido”, dijo Kriuchkov a la agencia de noticias Interfax al comentar las filtraciones a la prensa del informe de la comisión, cuya versión completa se hará pública a finales de marzo. También desmintió la supuesta “pista soviética”, que calificó de “especulación” el Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia, SVR, la estructura de espionaje surgida del KGB a la par con el Servicio Federal de Seguridad (FSB, contraespionaje).