El gobierno del presidente George W. Bush se negó ayer a regular la emisión de los gases de invernadero a los que se atribuye el calentamiento global, señalando que eso causaría la pérdida de muchos empleos en tiempos de problemas económicos.
La Agencia de Protección Ambiental presentó un menú de opciones sobre la manera de reducir las emisiones de autos, buques, aviones, trenes, usinas, fábricas y refinerías. Pero dijo que la decisión la tomarán el Presidente que asuma en enero y los legisladores.
En una noticia federal de 588 páginas, la agencia no llegó a ninguna conclusión acerca de si el calentamiento global plantea una amenaza para la salud de la población, revirtiendo una conclusión anterior a insistencia de la Casa Blanca y endilgando toda decisión sobre una solución al problema al próximo Presidente y Congreso.
La Casa Blanca rechazó el jueves la conclusión de la agenda de tres semanas antes de que la Ley del Aire Puro de 1970 'pueda ser igualmente practicable y efectiva para hacer frente al cambio climático global'. En cambio, la agencia dijo el jueves que esa ley no está capacitada para lidiar con el cambio climático.
Incumplimiento
Esto contrasta notablemente con el tono de las declaraciones que el presidente George W. Bush formuló ante la recientemente concluida cumbre del G-8 de naciones industrializadas en Toyako, Japón. En esa reunión, Estados Unidos se sumó a otros en apoyo de una declaración en busca de una reducción del 50% de los gases de efecto invernadero para el 2050.
En un revés importante para el Gobierno, la Corte Suprema falló el año pasado que el Gobierno tiene la facultad, según la Ley del Aire Puro, de regular los gases de invernadero como contaminante. Bush se ha opuesto consecuentemente a ello.
Los partidarios de regular esos gases sólo pudieron lograr 38 votos en el Senado de 100 bancas el mes pasado. La Cámara de Representantes condujo varias audiencias sobre el problema, pero no ha votado sobre ningún proyecto al respecto.
EUA es el principal contaminante del mundo, por lo que es necesario que aplique un plan para reducir los gases invernadero. AP
En la Cumbre del G8
Promesa
Líderes del G8 se comprometieron en Japón a reducir en al menos 50% sus emisiones de gases con efecto invernadero para 2050.
Organismo
Daniel Mittler, de Greenpeace dijo que es un asunto importante la reducción de emisiones de los países ricos para 2020 y que cumplan los acuerdos.