Connecticut, Estados Unidos. La cineasta hondureña Elisa Gabrielle cerró con una destacada participación su paso por Next Runway Star, una competencia internacional desarrollada en Estados Unidos, donde logró avanzar hasta los cuartos de final y terminó en el segundo lugar de su grupo.
Su recorrido llamó la atención no solo por los resultados obtenidos, sino también por el respaldo que recibió de hondureños dentro y fuera del país. A través de las redes sociales, numerosos compatriotas se sumaron a su participación con votos, mensajes de apoyo y publicaciones para ayudar a impulsar su participación.
Aunque la competencia llegó a su final para Elisa, la experiencia representa un nuevo capítulo en una trayectoria que comenzó en Honduras y que continuó en Estados Unidos desde que tenía 16 años.
“Trabajamos hasta el último minuto, hasta el último voto, hasta el último segundo. De corazón, gracias. Llegamos muy lejos y lo hicimos juntos”, expresó Gabrielle al despedirse de la competencia y agradecer a quienes la acompañaron.
La joven hondureña llegó a Estados Unidos siendo adolescente con el propósito de continuar sus estudios. Allí obtuvo una licenciatura en Comunicación, Cine y Medios y actualmente cursa una maestría en Marketing.
Su formación académica se ha complementado con una carrera enfocada en contar historias y dar visibilidad a diferentes comunidades y organizaciones, tanto en Honduras como en Estados Unidos.
Gabrielle ha destacado también por su trabajo en producción audiovisual. Entre sus logros figuran tres Premios a la Excelencia en Producción Estudiantil otorgados por NATAS, reconocimientos que considera especialmente importantes dentro de su trayectoria.
Para la cineasta, una de las mayores satisfacciones de trabajar en cine y medios es poder contar historias que tienen un significado especial y contribuir a que las personas y comunidades se sientan representadas.
Su historia personal también fue uno de los aspectos que compartió durante su participación en Next Runway Star. Gabrielle contó que proviene de una familia monoparental rodeada de mujeres dedicadas a la enseñanza y que ha tenido que buscar diferentes caminos para financiar su formación académica.
Precisamente, uno de sus principales objetivos al competir por el premio de 20,000 dólares era destinar una parte importante del dinero a su programa de posgrado. Explicó que no reúne los requisitos para acceder a préstamos ni ayuda financiera, por lo que continuar sus estudios ha representado un desafío.
Con el respaldo de una comunidad que la acompañó hasta el último voto, la hondureña cerró esta etapa con gratitud y con nuevos motivos para continuar desarrollándose en el cine, los medios y la comunicación.