El obispo de la diócesis de San Pedro Sula siguió con el legado del fallecido monseñor Jaime Brufau, al celebrar ayer Miércoles Santo y no el jueves como en las demás iglesias, la tradicional Misa Crismal.
Durante esta celebración litúrgica, el máximo jerarca católico de la diócesis se hizo acompañar de todo su presbiterio. Ellos, luego de la unción de los santos óleos y el santo crisma, renuevan sus votos cristianos y su misión al frente de la Iglesia católica.
El mensaje del obispo fue dirigido especialmente a ellos y a sus fieles, quienes recientemente están viendo la aparición de “anticristos y autonombrados apóstoles”.
Significado
Antes de dirigirse a la feligresía presente en la catedral San Pedro Apóstol y a los que seguían la misa a través de la radio y la televisión, el obispo explicó el significado de la misa, de la unción de los santos óleos y el santo crisma.
La Misa Crismal la celebra el obispo con todos los presbíteros de la diócesis y es considerada como una de las principales manifestaciones de la plenitud sacerdotal del obispo y además, significa la unión estrecha de los presbiterios con él.
En ella se consagra el Santo Crisma y se bendicen los óleos de los catecúmenos y de los enfermos.
El Santo Crisma, es decir el óleo perfumado que representa al mismo Espíritu Santo, es dado junto con sus carismas el día del bautizo y de la confirmación. También se usa en la ordenación de los diáconos, sacerdotes y obispos.
La palabra crisma proviene de latín: chrisma, que significa unción. Así se llama ahora al aceite y bálsamo mezclados que el obispo consagra. También son ungidos los obispos y los sacerdotes en el día de su ordenación sacramental.
El crisma se elabora con aceite y aromas o materia olorosa para significar “el buen olor de Cristo” que deben despedir los bautizados.
Mensaje
El obispo reprochó algunas acciones del pecado, como la mentira, la maldad y la violencia. Dijo que con la unción se consagra el cuerpo de Dios constituido en Cristo, sacerdote, profeta y rey.
Esta frase le sirvió como preámbulo para criticar los intereses “bastardos” que buscan los falsos profetas.
Monseñor Garachana reprendió a los que se autonombran pastores, apóstoles y anticristos y con palabras más fuertes se dirigió a quienes les siguen.
“Quienes los siguen son gente necia y tonta. Parece que hay gusto para todos.
Los sacerdotes somos parte de una sola Iglesia, pertenecemos a un presbiterio. Es la Iglesia una y en comunión con todo el pueblo de Dios”.
Enérgico
El obispo fue aún más directo al decir que “ésta es la iglesia de Dios y no otras”, al referirse a la Iglesia católica.
“Piensen un poco, pónganse cuatro dedos de frente y sepan cuál es la iglesia. No dejen de beber agua viva, para beber agua sucia fangosa”, dijo en tono molesto. De igual manera fue enérgico con los sacerdotes que aceptaron renovar sus votos.
Les dijo que amaran por igual a sus fieles y que mantuvieran su promesa de ser célibes para Dios.
El obispo concluyó anunciando que se están preparando para la apertura de la quinta Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, Celam, que presidirá el papa Benedicto XVI en el santuario de la Bienaparecida en Sao Pablo, Brasil el próximo 13 de mayo.
Santos óleos
De los catecúmenos
Con él los bautizados se vigorizan, reciben la fuerza divina del Espíritu Santo para que puedan renunciar al mal antes de que renazcan de la fuente de la vida en el bautizo. Este aceite es un jugo untuoso de color verde amarillento que se extrae del olivo.
De los enfermos
Su uso lo atestigua el apóstol Santiago, remedia las dolencias de alma y cuerpo de los enfermos para que puedan soportar y vencer con fortaleza el mal y conseguir el perdón de los pecados. El aceite simboliza el vigor y la fuerza del Espíritu Santo.
Lavatorio de pies
Hoy a las seis de la tarde en la catedral San Pedro Apóstol se realizará la misa solemne de la Última Cena del Señor, donde el obispo hace el lavatorio de pies.
A las nueve de la noche se realizará la Hora Santa.
Para el Sábado de Gloria a las nueve de la noche está programada la Gran Vigilia Pascual.