19/08/2022
07:35 PM

Más noticias

Escuela de Agricultura del Valle de Sula requiere de L1.7 millones

Las inundaciones a causa de Eta y Iota dejaron pérdidas millonarias, ya que se destruyó equipo, mobiliario, varias hectáreas de cultivos y centenares de animales.

San Pedro Sula, Honduras.

La destrucción a causa de las tormentas Eta y Iota, ha provocado que en la escuela de Agricultura del Valle de Sula, inicien desde cero, pero para el buen funcionamiento del centro educativo requieren al menos 1.7 millones de lempiras.

La escuela se ubica en la aldea Monterrey, sector de los bajos, por lo que todos los cultivos y centenares de animales se perdieron, ya que el centro educativo estuvo sumergido en el agua por más de un mes.

Manuel Alemán, coordinar del área técnica de la escuela agrícola, manifestó que el centro perdió todo el equipo del laboratorio de computación, las herramientas eléctricas y manuales, aparatos eléctricos como refrigeradoras, estufas industriales y todo el equipo de las microempresas que tenían los alumnos.

“Estamos reparando 100 pupitres porque todo el mobiliario se dañó, pero urgen al menos 200 pupitres para todos los estudiantes, ya de momento estamos con ellos en grupos, porque no tenemos donde sentarlos”, explicó el ingeniero.

En la escuela de Agricultura del Valle de Sula hay más de 200 estudiantes mujeres, la mayoría aspiran a graduarse de agrónomas y veterinarias.

“Hemos recibido apoyo de algunas organizaciones como Cepudo, Usaid, entre otros, pero existe mucha necesidad en equipo y mobiliario, también es necesario tener una planta para el tratamiento y purificación de agua”, agregó Alemán.

En el sector agrícola perdieron dos manzanas de plátano, cuatro manzanas de maíz, dos manzanas de ayote, una manzana de cultivos de papaya, dos hectáreas de cacao, diez manzanas con sistema de riego incluyendo bombas, filtros y pozos, se ahogaron 20 ovejos, 200 gallinas, se perdieron más de 10,000 tilapias.

Actualmente los maestros y alumnos están empezando desde cero, y desarrollan proyectos de abonos orgánicos con lombrices californianas y abono con postura, reutilizan todos los desechos orgánicos de la institución.

La escuela agrícola del Valle de Sula tienen alrededor de 500 estudiantes, la mayoría tiene clases presenciales ya que en el área agrícola es necesario las clases prácticas, por lo que desde principios de este año los alumnos llegan a la institución.

El financiamiento para el pago del personal es por parte del Gobierno Central y la alcaldía da apoyo, pero es insuficiente para que se activen todas las funciones del centro educativo, ya que carecen de herramientas fundamentales para una buena educación agrícola, como soldadoras, bombas de riego, chapeadoras, entre otros.

Los estudiantes hacen un llamado al Gobierno Central ya que las inundaciones a causa de Eta y Iota, dañaron todo el mobiliario y destruyeron las plantaciones.

Fremchua Frederick, estudiante de desarrollo agropecuario, dijo que a pesar de recibir clases presenciales, siempre cumplen con las medias de bioseguridad ya que son mejor las clases haciendo las practicas. Gumercindo Oviedo, ingeniero y catedrático, expresó que “después de un mes de estar inundada la escuela nos ha tocado empezar de nuevo, se perdieron todos los cultivos, en infraestructura se destruyeron los cercos y los postes se dañaron, ahora se deben hacer trabajos de reconstrucción”.

La escuela tiene diferentes modalidades con enfoques en la agricultura y procesos agroindustriales, bachilleratos en producción agropecuaria, agroindustria y en informática. Los fines de semana tienen habilitado el bachillerato en administración de empresas, la cual todavía es a distancia.