El peligro que representan los árboles cerca de las líneas del tendido eléctrico mantiene en alerta a las autoridades de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica, Enee, porque en la temporada lluviosa la caída de ramas produce interrupciones del servicio.
Para hablar de ese asunto, representantes de la Enee se reunieron ayer con la División Municipal del Ambiente, Dima, Cuerpo de Bomberos, Cruz Roja, Comisión de Contingencias, Copeco, y otras entidades gubernamentales en busca de una rápida solución de este problema. El jefe de la unidad de mantenimiento en las líneas de transmisión de la Enee, Hernando Moya, explicó que buscan que estas instituciones les ayuden a hacer conciencia en la población para que no siembren árboles grandes bajo las líneas de transmisión y distribución y que no se otorguen permisos de construcción bajo las líneas de alta tensión. La Enee no ha cortado ramas desde febrero porque no tiene los permisos correspondientes, ya que las autoridades de Dima, amparadas en el plan de arbitrios, le están cobrando por hacerlo.
La vocera de la Enee, Yolanda Perdomo, explicó que ya se le hizo la solicitud a la Municipalidad para que exonere a la empresa del pago de los permisos para la poda de los árboles cerca del tendido eléctrico y esperan la respuesta positiva de la Corporación Municipal. El peligro es mayor cuando hay contacto de las ramas con las líneas eléctricas porque se energizan, poniendo en riesgo la vida de los pobladores. A raíz de las últimas lluvias, varios árboles han dañado las líneas de distribución y producido interrupciones del servicio de energía en varios circuitos, aseguró Perdomo.
El subcomisionado de Copeco, Alexis Estévez, dijo que ésta es una situación muy importante en que se deben involucrar las instituciones del Gobierno. Hay zonas donde los árboles están en contacto con las líneas eléctricas y pueden causar accidentes, dijo.