Las marañas de cables en lo alto de los postes del centro de la ciudad pasarán a la historia. Cientos de cables montados unos sobre serán eliminados para evitar la contaminación visual.
El departamento de Planeación Urbana Municipal ha emprendido la ardua tarea de reducir los cables que invaden los postes en todas las calles y avenidas de La Ceiba.
Según la directora Hariclya Briceño, si continúan acumulándose cables en los postes, podría ocurrir un desastre.
El desorden es evidente y causa contaminación visual, lo que afecta la imagen que se llevan los turistas que visitan la ciudad. Al menos el 30% de los cables en los postes son inservibles, dijo Briceño.
El problema radica en que las empresas que han estado colocando estos cables no los remueven cuando ya no los necesitan y colocan nuevos encima de los viejos, denunció. Por eso, la ciudad parece encontrarse entre “telarañas”, como las llaman algunos ciudadanos.
Fuertes medidas
Con la ayuda del departamento de Justicia Municipal, la Policía Municipal y la Empresa Nacional de Energía Eléctrica, la Municipalidad espera hacer revisiones exhaustivas de todo el cableado y desecharán los que no sirven.
Para ello se necesita la colaboración de todas las empresas de televisión por cable, Internet, fibra óptica y telefonía móvil.
Por medio de comunicados ya se les ha notificado a nueve empresas que deben reportar sus inventarios para saber cuántos kilómetros de cables utilizan. A dichas compañías se les han parado sus permisos de operación y se les han otorgado quince días para presentar informes.
Con la revisión, el personal de Planeamiento Urbano ya ha detectado la colocación ilegal de cables en la carretera CA-13 de una empresa de San Pedro Sula, a la que se le decomisó el cableado y fue multada.
Briceño informó que se les impondrá una multa de 200,000 lempiras a las empresas encontradas in fraganti colocando cables sin permiso en el municipio.
Según la funcionaria, se eliminará el 80% de estos cables en al menos seis meses. Empresas como Hondutel han optado por enterrar sus cables para evitar el hurto descarado.