Tegucigalpa, Honduras.

El Congreso Nacional ratificó ayer a la mayoría de miembros de la junta directiva para fungir los próximos dos años.

La única separación que se produjo fue la vicepresidencia que ocupaba la diputada Lena Gutiérrez, quien enfrenta la justicia. Su lugar pasó a ser ocupado por Antonio Rivera Callejas. La exdiputada de Libre y ahora miembro de la bancada independiente, Jenny Murillo, ocupa la vicepresidencia alterna.

Según la Ley Orgánica del Poder Legislativo, el presidente del Congreso es electo por cuatro años y el resto de directivos fungen por dos años.

El diputado nacionalista David Chávez presentó la moción consignando los nombres de los parlamentarios a ocupar cargos directivos, la que fue aceptada levantando la mano. Chávez pidió que la votación fuera colectiva levantando la mano; pero esto provocó la protesta de la bancada de Libre, por lo que el presidente Mauricio Oliva llamó al orden y sin más preámbulos ordenó que la votación fuera electrónica.

El Partido Nacional logró la mayoría simple con el concurso de 10 liberales, cinco de la bancada independiente y dos de la democracia cristiana. Votaron en contra 18 liberales, la bancada del PAC, la diputada del Pinu y 24 diputados de Libre.

No estuvieron presentes Esdras Amado Lopez, Edgardo Casaña, Eleázar Juárez, Dennis Sánchez, Abel Benítez y Beatriz Valle.

El vicepresidente Antonio Rivera Callejas dijo que se les ofreció cargos a las bancadas de Libre, del Partido Liberal y del PAC, pero no aceptaron.

Negó que lo ocurrido fuera una “jugada política” del Partido Nacional; indicó que se presentó una moción que fue “ganada contundentemente”.

La diputada del Pinu, Doris Guitiérrez, lamentó el desorden de los diputados de la oposición. Indicó que el Partido Liberal sigue votando dividido, “algunos diputados de Libre se ausentan de las sesiones en momentos importantes y entonces como queremos ocupar cargos directivos si no hay cohesión”.