La alfombra de 600 metros de longitud a base de serrín en vivos colores que un millar de jóvenes y adultos construían desde el jueves en Tegucigalpa para la procesión del Santo Entierro que se celebrará hoy fue lavada anoche por una torrencial lluvia.
Pero eso no le ha importado a todos los involucrados en la obra de arte, en su mayoría jóvenes, que anoche mismo comenzaron a hacerla de nuevo con algunas modificaciones.
La imagen de la Última Cena, por ejemplo, fue sustituida por la del desprendimiento de la cruz en la que Jesús fue clavado.
'Si Dios lo hizo (que la lluvia destruyera la alfombra) él sabrá por qué, quizás ha sido una prueba que nos ha puesto', comentó a Efe Nelson Salgado, un muralista que estaba terminando la imagen de la Última Cena cuando una torrencial lluvia comenzó a caer en la capital hondureña este jueves por la tarde.
El agua lavó las imágenes religiosas, flores y otros motivos que adornaban la alfombra en un tramo de la Avenida Cervantes hasta llegar a la Catedral de Tegucigalpa.
'Yo no soy fanático religioso, pero lo que hago es por fe, lo hago para Dios, de repente a él no le gustó lo que estábamos haciendo, pero nos sentimos bien y por eso ahora le estamos haciendo otra alfombra', agregó Salgado, de 50 años, y autor de unos 27 murales.
La alfombra destruida era la segunda en la que Salgado participaba por segundo año consecutivo.
Algunos curiosos y creyentes que habían visto lo avanzado que iba ayer la alfombra en el centro de Tegucigalpa, hoy observaban con algún asombro lo que hizo la lluvia y el esfuerzo que hicieron las mismas personas de trabajar toda la noche para adornar de nuevo la Avenida Cervantes.
Hoy, mientras Nelson Salgado continuaba con el cuadro del desprendimiento, a pocos metros ya estaba elaborada la imagen de Jesús crucificado, de la que hasta antes de la lluvia de ayer solamente se le podía observar en una plantilla de liviano cartón.
Otra imagen que amaneció hoy fue la de la Virgen de Suyapa, patrona de Honduras, mientras que a la par, Sandra Solórzano, una capitalina que desde hace ocho años participa como voluntaria en la elaboración de alfombras con motivos religiosos, resignada por lo que hizo la lluvia retocaba una alfombra de flores.
'Estamos un poco desanimadas, pero con ganas de seguir porque esta es otra muestra de nuestra fe y amor a Dios', dijo Solórzano a Efe.
Agregó que ahora, contra el tiempo, todos los que participan en la elaboración de la alfombra conmemorativa a la Semana Santa lo hacen 'con más empeño'.
Solórzano relató que después de que pasó la lluvia, el serrín lavado que quedó en la Avenida Cervantes fue limpiado con chorros de agua a presión y de inmediato se procedió a hacer de nuevo la alfombra, que durará el tiempo que lleve el paso del Santo Entierro en Tegucigalpa, que inicia en horas de la tarde, tiempo local.
La subgerente de Turismo de la Alcaldía de Tegucigalpa, Katty Serrano, dijo el jueves a Efe que el proyecto de confeccionar alfombras se inició hace más de 13 años, bajo la coordinación de la Iglesia católica, pero que desde hace seis lo asumió la autoridad local de la capital hondureña, cuyo alcalde es Ricardo Álvarez.
El año pasado, la naturaleza fue más generosa, la lluvia cayó después del Santo Entierro, recordó el muralista Salgado, para quien 'cuando se trata de servir a Dios, no hay lluvia ni nada que doblegue la fe de los hombres y mujeres de Honduras'. EFE