01/05/2026
01:45 AM

El reto de ir a la escuela en los Cayos Cochinos

Eran las 5.30 de la mañana en el archipiélago y ya se veía bastante claro, un grupo de niños le puso la alegría al amanecer al retozar en la playa, para posteriormente darse una ducha en el mar, en una especie de ceremonia antes de partir hacia la escuela.

Eran las 5.30 de la mañana en el archipiélago y ya se veía bastante claro, un grupo de niños le puso la alegría al amanecer al retozar en la playa, para posteriormente darse una ducha en el mar, en una especie de ceremonia antes de partir hacia la escuela.

Así inicia una jornada en el cayo Chachahuate, un exuberante paraje que forma parte de los Cayos Cochinos, desde donde los pequeños salen con el apoyo de adultos para ir al Cayo Menor a recibir todos los días el pan del saber.

Las condiciones en las que se desarrolla permanentemente la actividad es por lógica distinta a la que ocurre en otros puntos del país, en donde una lancha sustituye un bus, adicional a que los alumnos se involucran de forma directa en todas las actividades del centro escolar.

La salida de los estudiantes fue fijada para las 6.30 de la mañana, restando media hora para el inicio de las clases.

'Dináhama', suban, dijo en el lenguaje garífuna uno de los inquietos estudiantes, quien al advertir la presencia del lente de LA PRENSA apresuró la marcha y abordar la lancha que llevaba por nombre, 'Jagüei, atudihatiñu', el transporte de los escolares.

Durante unos 15 minutos que duró el viaje en altamar todos iban atentos a las instrucciones de Jimy Benett, capitán de la embarcación, quien les cuidaba y les decía que mantuvieran el orden para poder llegar de la mejor forma a su destino final.

A bordo, unos comían pescado con casabe y aguacate, otros revisaban sus tareas, ante las miradas vigilantes de quienes se sentían líderes del grupo, ésos que ya están más grandes.

'Estoy en segundo grado', dijo antes que le preguntara una de las pequeñas, mientras la embarcación navegaba en las calmas aguas del Caribe.

El maestro Francisco Velásquez, quien lleva 20 años dirigiendo la escuela de nombre Doctor Alfonso Lacayo, esperaba atento a los infantes, ya en el cayo Stend, presto para dar las instrucciones del día.

'Tenemos una metodología de estudio muy participativa con los niños. A su llegada se realiza la limpieza del sector, lo cual los involucra a todos, los grandes cortan leña y las niñas se encargan de elaborar los alimentos de la merienda escolar', dijo.

Con apoyo del turismo

En un espacio de dos aulas se ubican todos los alumnos de los seis grados, en donde se trabaja en grupos para avanzar en lo correspondiente a la fecha.

'Son buenos estudiantes, tienen interés, el hecho de hacer estos viajes de forma compleja dice mucho de su forma de ser y lo que pueden llegar a lograr, ya que no cuentan con las comodidades que tienen otros alumnos', relató.

Uno de los retos que se afronta es el mantenimiento de la lancha en la que viajan estos ejemplares estudiantes, ya que al tenerse problemas se complica el traslado al centro educativo, debido a que la mayor parte de los jefes de familias se dedican a la pesca.

El gasto del combustible es alto, por lo que mediante ayuda internacional se ha logrado levantar una típica estructura de cabañas identificadas como 'Laru Beya u Orillas de la playa' que es administrada por la comunidad, de la cual los fondos que se adquieren por rentas a turistas se destina una parte para el combustible y otras para cubrir las necesidades de la escuela.

'Esperamos que la gente venga al sitio, lo conozca y así patrocine la escuela, si eso disminuye habrá problema para los estudiantes', dijo el dirigente Donaldo Guerrero Bernárdez.

Entre sumas y restas, el aprendizaje de nuevas palabras y lo cotidiano del día, la jornada culminó.

Al filo de la 1.30 de la tarde, regresan los niños a sus tradicionales casas de manacas, las que están en Chachahuate y otras comunidades aledañas, en donde adicional a sus padres, la madre naturaleza parecía decirles, misión cumplida pueden descansar antes de hacer las tareas de mañana. ésta es la faena diaria del grupo de escolares que desafían todos los obstáculos con tal de estudiar.

Importante

De interés Cuando se presagia mal tiempo los niños llegan antici-padamente al cayo, llevando alimento para el tiempo estipulado del temporal.