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El parque Presentación Centeno

  • Actualizado: 18 julio 2009 /

Nací a pocas cuadras de aquí, en las faldas del cerro Mirame Linda en El Merendón. Como buen sampedrano de aquellas épocas, viví en una ciudad pequeña, donde todo el mundo se conocía y la gente se acostaba temprano.

Nací a pocas cuadras de aquí, en las faldas del cerro Mirame Linda en El Merendón. Como buen sampedrano de aquellas épocas, viví en una ciudad pequeña, donde todo el mundo se conocía y la gente se acostaba temprano. Con clases en la mañana y por la tarde, a los niños sólo nos quedaba el fin de semana para dar rienda suelta a nuestra imaginación y deseos de conocer el mundo. Y el mejor sitio para hacerlo era, sin lugar a dudas, el parque infantil Dr. Presentación Centeno, en el barrio Río de Piedras.

Mientras las palomas ala blanca y las tortolitas cantaban, mi hermano Martín y yo dábamos libertad a nuestras alegrías, tratando de subirnos en todos los juegos que había en el parque. Gigantescos guanacastes nos brindaban ramas que se convertirían en lanzas mientras las acacias, con sus vainas secas, nos proporcionaban terribles sables para el abordaje de barcos imaginarios. En un par de manzanas de extensión, cuando mucho, más de cien guerras se desarrollaron y siempre tuvimos la suerte de volver sanos y salvos a la casa para cenar con el resto de la familia.

Ayer que visité el parque, atrapado entre tantas tomas de carreteras, no pude menos que recordar los inolvidables juegos y carcajadas de aquellos años. Triste contraste con los sucesos que nos dividen ahora como nación. Y por primera vez me pregunté quién había sido el señor que custodiaba, con su nombre y busto, el parquecito infantil.

Presentación Centeno nació en la aldea de Cofradía, Olancho, el 28 de diciembre de 1888. Fue uno de los primeros graduados en la Escuela de Medicina de Tegucigalpa y llegó a ocupar el cargo de secretario de Instrucción Pública durante el gobierno del Dr. Miguel Paz Barahona, entre 1925 y 1929.

Fue él quien instituyó el Día del Maestro y el Día de la Madre. Fue él quien determinó que sólo se cantara el coro y la séptima estrofa del Himno Nacional, debido a su extensión. Y siempre ha sido señalado como uno de los grandes benefactores de la niñez hondureña.
El parque infantil abre todos los días de nueve y media a cinco y media de la tarde. Para los niños mayores de 10 años y los adultos, el precio de entrada es más que simbólico: diez lempiras. A pesar de estar retirado para muchos de los sampedranos, la seguridad policial siempre está presente; algo que debemos agradecer. Y ahora, con esfuerzos constantes de remodelación por el Comité de Damas Sampedranas, este símbolo de la ciudad vuelve a revivir.

Presentación Centeno murió un día después de su cumpleaños, en 1959. Su trabajo como mentor y galeno le dio el derecho a que numerosas escuelas y colegios de todo el país lleven su nombre. Un honor bien merecido. Y al igual que las incontables generaciones de estudiantes que han pasado por esas escuelas y colegios, llevo con agrado el recuerdo de mis tardes felices en las faldas de El Merendón.