06/03/2026
02:39 AM

El Papa viaja a Turquía

El papa Benedicto XVI irá con pies de plomo hoy al inico de su visita a Turquía, donde dispondrá de cuatro días para ganarse la simpatía de los musulmanes, molestos por sus comentarios sobre el islam, y avanzar en el diálogo con los ortodoxos.

El papa Benedicto XVI irá con pies de plomo hoy al inico de su visita a Turquía, donde dispondrá de cuatro días para ganarse la simpatía de los musulmanes, molestos por sus comentarios sobre el islam, y avanzar en el diálogo con los ortodoxos.

Movilizados en las calles o encaramados a los tejados, vestidos de civil o con uniforme, más de 12 mil policías velarán por la seguridad del Sumo Pontífice en Ankara, Efeso y Estambul durante su estancia.

Las medidas de seguridad adoptadas para el Papa en Turquía son más drásticas que las tomadas durante la estancia del presidente estadounidense George W. Bush, aseguró el ministro de Relaciones Exteriores turco, Abdulá Gul.

Protestas

Todo apunta a la posibilidad de que haya disturbios. El domingo unas 15 mil personas se congregaron en Estambul para participar en una protesta organizada por grupos islámicos y ayer se registraron otras dos manifestaciones de poca trascendencia en Turquía, con no más de unas 200 personas cada una.

Aunque no esté entusiasmado con la visita del jefe de la Iglesia católica, el gobierno turco, de corte islámico, quiere ser un buen anfitrión, evitando deslices que podrían costarle caros para su ansiada adhesión a la Unión Europea, UE.

El primer viaje a tierras musulmanas del pontificado de Benedicto XVI transcurrirá en un contexto desfavorable en todos los frentes.

Su discurso de hace dos meses en la localidad alemana de Ratisbona, durante el cual mencionó citas que relacionaban islam y violencia, perjudicó su viaje a Turquía, programado de antemano, a pesar de su posterior rosario de aclaraciones.

Primer Ministro

Pese a haber anunciado inicialmente que no recibiría al Papa a su llegada a Turquía, el primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, optó ayer, casi en el último momento, por cambiar de planes y conversar con él entre 15 y 30 minutos, aprovechando que se cruzarán en el aeropuerto poco antes de que el jefe del Gobierno viaje a Letonia para asistir a una cumbre de la Alianza Atlántica.

No será un encuentro oficial, como hubiese querido la Santa Sede, pero el Vaticano se da por satisfecho.

Se trata de “una señal positiva y de un gesto de deferencia que la Santa Sede aprecia”, declaró el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi.

La frialdad que se había establecido se debe, sobre todo, a que 2007 será un año electoral en Turquía.