La ola delictiva que se ha desatado en residencial Jardines del Valle ha despertado una vez más el temor de los pobladores, quienes exigen vigilancia policial.
Hace un par de años, las personas que habitan en las diferentes etapas de la colonia implementaron un sistema de vigilancia privada. Instalaron portones en las entradas y salidas que conducen a los distintos módulos para tener un mejor control del ingreso de personas.
Actualmente, los portones ubicados contiguo a la morgue judicial y a la colonia Villas del Sol permanecen abiertos y se ha retirado la vigilancia en las dos casetas de la entrada principal, en las cuales estaban los guardias de seguridad pagados por todos los habitantes.
Con el objetivo de brindar apoyo y atendiendo el llamado de los afectados, un equipo de Diario LA PRENSA se movilizó al lugar para constatar la inseguridad que enfrentan los pobladores y el temor que a diario los acecha.
Los vecinos describen Jardines del Valle como un puente para los delincuentes porque la zona está ubicada en un punto clave que permite el acceso a varias colonias aledañas.
'Nosotros colocamos portones, guardias de seguridad, trancas y hasta túmulos, pero el sistema que habíamos implementado por nuestra propia cuenta fue eliminado por las mismas autoridades y nuestro esfuerzo económico y físico quedó en cero', manifestó una de las afectadas.
Los pobladores con más tiempo de habitar en la zona, los cuales se hacen llamar 'los fundadores de la residencial', señalan que no quieren que quienes viven en los alrededores ingresen a Jardines para cometer actos delictivos.
Seguridad
Algunos habitantes optan por pagar sus propios guardias, mientras otros, por protección personal y de su familia, han levantado enormes muros con diferentes sistemas de seguridad.
'Nuestras casas amuralladas no son suficientes para combatir la delincuencia, vivimos con temor que cualquier día suceda algo'.
En la etapa número seis, los vecinos se han unido y pagan un vigilante que brinda vigilancia en 21 casas.
El guardia de seguridad Jorge Alberto Mejía expresó que 'chequeamos cada vehículo y a quienes ingresan sólo en esta cuadra'.
En toda la colonia hay seis etapas en donde viven más de mil familias.
La presidenta del patronato de la colonia, Denia Leiva de Argueta, quien también es presidenta de la Federación Nacional de Patronatos, hace un llamado a todas las comunidades para que se unan y apoyen los sistemas de seguridad.
'Hace seis años iniciamos un proyecto para implementar algunas medidas preventivas contra los delincuentes, pero se requería de gastos que no todos estuvieron dispuestos a pagar y es hoy cuando se ven los resultados negativos.
Necesitamos el apoyo de las autoridades, la Policía debe ser depurada, fortalecida y educada', agregó.
La dirigenta comunal manifestó que una de las principales causas de violencia es la pérdida de valores.
'La sociedad ha perdido el temor a Jehová y éste es el principal motivo de la delincuencia y criminalidad', dijo Argueta.
Robos
Los vecinos aducen que el alto índice delincuencial se debe a la cantidad de construcciones que se están edificando en la zona.
Un vecino, quien por seguridad prefirió el anonimato, dijo que los vándalos saquean más las casas vecinas a la morgue judicial por la cantidad de personas que llegan a reclamar cuerpos.
'También las edificaciones necesitan personal y eso nos lleva a pensar que los albañiles podrían ser cómplices de algunos saqueos ocurridos en nuestro hogares. Atravesamos por una situación difícil porque hasta de los vehículos han bajado a nuestros vecinos y con armas son despojados de sus pertenencias', declaró.
El propietario de uno de los negocios de la zona señaló que dueños de otros establecimientos han llegado a cerrar debido a la cantidad de veces que han sido asaltados.
'Jardines del Valle urge del apoyo de las autoridades, necesitamos vigilancia pública en todo el sector, el cual ahora es considerado como una zona de alto riesgo', señaló.
En Jardines está el Centro Universitario Regional del Norte, la morgue judicial, dos diamantes de softbol, dos canchas de béisbol, un complejo de piscinas y próximamente se construirá un nuevo mall.
Antecedentes
En 2003, la muerte del estudiante de medicina Ramón Antonio Cruz y el saqueo de seis viviendas en menos de un mes, obligaron a los habitantes de Jardines del Valle a tomar medidas de seguridad inmediatas en la colonia.
El hecho más reciente que alertó nuevamente a los pobladores fue el asesinato de Elías Jacobo Saybe Canahuati, quien fue ultimado cuando salía de visitar a sus compadres en una vivienda de la colonia Jardines del Valle.