10/05/2026
09:09 AM

El 'Forrest Gump” sampedrano

Mientras sube corriendo a lo más alto del llamado paseo de la Coca Cola, en San Pedro Sula, va regañando a quienes no usan la vestimenta adecuada para trotar o los alienta a no detenerse.

Mientras sube corriendo a lo más alto del llamado paseo de la Coca Cola, va regañando a quienes no usan la vestimenta adecuada para trotar o los alienta para que no se detengan.

Hay quienes creen que Carlos García es médico porque siempre está dando indicaciones de cómo debe ejercitarse la persona para que el organismo aproveche mejor el oxígeno de la montaña.

'Quítese esa gorra, hombre, para que el cuero cabelludo reciba mejor ventilación', le espetó a un joven que corría a su lado, mientras le quitaba la prenda de su cabeza.

También suele reclamarle a las personas que usan pantalones tipo buzo para correr porque considera que más bien retienen las toxinas que el cuerpo necesita expulsar a través del sudor.

'Si no fuera prohibido, yo correría desnudo, sólo con tenis', dice para destacar lo malo que es usar mucha ropa mientras se suda.

Si ve a un cansado corredor sentado en una de las bancas a la orilla del paseo, lo insta a que se levante y siga hacia arriba 'para que el cuerpo no se enfríe'.

Hay quienes se enojan por esas intromisiones, pero la mayoría de los corredores lo toman como un personaje excéntrico que le pone más sabor a esas saludables jornadas sabatinas.

'Kilometraje'

García es un ejecutivo retirado a quien algunos llaman 'Forrest Gump', en alusión al personaje de la película que interpretó Tom Hanks, porque nunca para de correr.

No solamente sube corriendo todos los sábados a El Merendón, sino que recorre diariamente, el resto de la semana, un promedio de dieciocho kilómetros por la ciudad.

Sale a las seis de la mañana de su casa en la colonia Moderna y llega a veces hasta la colonia Fesitranh, a El Polvorín o a Chamelecón. Después se da un ligero chapuzón en su piscina y sale a enfrentar con ánimo las actividades del día.

Tomando en cuenta que lleva 18 años haciendo lo mismo, calcula que en ese tiempo ha corrido unos 80 mil kilómetros, aparte de las 17 maratones de LA PRENSA en las que ha participado.

Desde que practica esta actividad dice que siente una paz espiritual que antes no tenía. 'Es como una purificación de la mente y del corazón', manifiesta García, que a sus 56 años se considera más fuerte que un roble.

Gracias a su peculiar comportamiento, también ha conquistado muchos amigos que lo nombraron presidente de la Sociedad de Caminantes de El Merendón. él quisiera que todas las personas conocieran los beneficios del ejercicio al aire libre, por eso pasa motivando a la gente para que corra.

'No se detenga, arriba están las baleadas', suele decir a las personas que va dejando a su paso, para que lleguen a la cima donde hay un negocio de refrescos y bocadillos.

En días festivos como el de la Madre o de los Enamorados, los miembros de la sociedad de caminantes que él preside realizan un convivio con 'baleadas light' en el parquecito conocido como El Merendónico, localizado un poco más arriba del rótulo gigantesco de la Coca Cola.

Para ver al 'Forrest Gump' sampedrano no es necesario hacer uno cita, basta con ir muy de mañana a correr a El Merendón un sábado y cuando menos acuerde lo tendrá a su lado dándole indicaciones, si usted es aprendiz de corredor.

Mirador y pista para trotar

Antes se le conocía como El Caracol a ese paseo porque se trata de una carretera que sube serpenteando desde la colonia Bella Vista hasta una cima de las faldas de El Merendón.

En un tiempo funcionó en una de las partes más altas de la cuesta el restaurante El Mirador, desde el cual se apreciaba la ciudad. Incluso tenía un telescopio, al cual los clientes accedían por la suma de cincuenta centavos, para localizar puntos específicos de la ciudad.

Debido los accidentes que se registraban cuando los carros bajaban del restaurante y a la inseguridad que se comenzó a vivir, el negocio fue cerrado, lo mismo que el acceso a la vía.

Actualmente solamente pueden entrar personas que llegan a trotar, a excepción de los vehículos de las personas que viven en el lugar. Carlos García lamentó que en dos ocasiones personas perniciosas han destruido una imagen de la Virgen María en uno de los puntos del recorrido.

Mini Perfil

Está casado con Geraldina Ortega de García.

Ocupó diferentes cargos en Rivera y Cía., desde conserje hasta asistente de la gerencia.