26/05/2026
10:43 AM

'El crimen me separó de mi familia, ahora vemos la luz”

Tegucigalpa, Honduras.

Las glorias en los partidos políticos no se obtienen de la noche a la mañana, y Gladis Aurora López lo ha vivido en carne propia.

Aunque uno de sus correligionarios dijo en el pasado que la política no estaba hecha para las mujeres, la actual presidenta del Comité Central del Partido Nacional de Honduras demuestra lo contrario desenvolviéndose en las altas esferas hasta el punto de ser considerada presidenciable en los corrillos nacionalistas.

Víctima de la violencia organizada en 2008 tras el secuestro y muerte de una de sus hijas, Gladis Aurora se desenvuelve como vicepresidenta en el Congreso Nacional representando al departamento de La Paz por el Partido Nacional.

- ¿La política la ha alejado de la actividad cafetalera?

Siempre cultivamos café. A los cafetaleros nos tocan tiempos buenos y malos en el país, pero hay solidaridad. Somos 110,000 cafetaleros, somos una gran familia, estamos estructurados y en estos momentos nos hemos convertido en la columna vertebral del país.

- ¿Cómo llegó a ocupar un lugar en la planilla de diputados por La Paz?

Fui coordinadora en la primera campaña del expresidente Porfirio Lobo, luego convencional y después diputada. Esta es mi segunda vez como diputada en el Congreso Nacional.

- ¿Es difícil que una mujer se desenvuelva en política?

Los tiempos han cambiado y buscamos mujeres líderes en todo el país. La política ha venido cambiado y ya no es por dinero o cara bonita que se llegan a ocupar las planillas.

- ¿Se ha sentido discriminada en el Congreso?

No, nunca. Estaba todavía acostumbrándome a ser diputada cuando quedé en la junta directiva, asumí la responsabilidad como secretaria. Si uno deja espacio para que lo hagan a un lado, lo van a hacer, los demás tienen derecho, pero si uno se apropia de las oportunidades de una buena manera, nunca lo van a hacer a un lado.

- ¿Le gustaría llegar a un cargo público más alto como la presidencia de la República?

Mi aspiración es que mi partido llegue a ser un ejército de personas que le sirvan a la sociedad con un voluntariado fuerte. Somos el partido más grande, el humano cristiano que se identifica con la gente, por lo que debemos lograr que cada miembro dé el ejemplo.

- ¿Cómo han superado en el seno familiar la pérdida de su hija víctima de la violencia?

Uno debe dar testimonio, no podría estar hablando de que la seguridad en Honduras ha mejorado si no lo estuviera experimentando. Los niveles de criminalidad están disminuyendo, lo que permite ver a mi familia unida. Estamos recuperando en las familias la unidad, y la mía es muestra de eso.

- ¿Cómo explicarles a las víctimas actuales que la violencia está disminuyendo?

La seguridad en el país está mejorando totalmente. Estoy consciente que falta mucho por hacer y voy a ser un soldado más luchando no por mí, sino porque hay miles de mujeres que necesitan que hagamos algo por ellas. Jamás haré algo en el Congreso o en el partido pensando en mi situación personal, ni siquiera lo he mencionado.

- ¿Se siente bien representada en el Ejecutivo como nacionalista?

Totalmente. Nuestro partido ha crecido porque cuando ganamos teníamos un 34% de popularidad, ahora tenemos un 48%. Estamos bien representados por el presidente Juan Orlando Hernández.

- ¿Qué tan necesaria es la Policía Militar dentro de la Constitución?

Hemos visto los resultados de la PM, trabajan de una manera efectiva, por lo que es necesario que se eleve a rango constitucional. De llegar al poder los opositores a este proyecto, lo primero que harían es eliminarla.

- ¿Tuvieron los 86 votos para ratificar la Policía Militar en algún momento?

Claro que sí. Muchos diputados al regresar de sus departamentos nos comentaron que la gente quería que la PM fuera permanente y que iban a apoyarla, sin embargo, recibieron mucha presión de los altos mandos de sus partidos, por lo que tuvieron que votar en contra. La presión de expulsión fue la que los hizo no apoyar la ratificación.