La segunda tormenta intensa en dos días se abatió en el norte de California, lo que agravó el riesgo de inundaciones, mientras los residentes comenzaban a retirar el lodo y escombros dejados por la primera tempestad.
Al menos dos muertes fueron atribuidas a la tormenta. Dos hombres perecieron cuando les cayeron árboles encima, uno en Vacaville, el sábado, y otro en Los Altos Hills, el domingo, informaron las autoridades.
Cientos de casas y negocios en la región fueron inundados el sábado, cuando una lluvia torrencial desbordó los ríos Napa y Russian.
Hasta 7.5 centímetros, 3 pulgadas, de lluvias cayeron en la misma zona el domingo, además de entre 10 y 23 centímetros, 4 y 9 pulgadas, que anegaron la región un día antes. En Napa y otros poblados, la lluvia ligera no fue suficiente para desbordar de nuevo los ríos.
Pero en Guerneville, la historia fue distinta. El Río Russian no volvió a sus cauces y las aguas inundaron varias granjas y parques para remolques.
Algunos residentes recurrieron a canoas para atravesar las aguas lodosas, mientras que algunos vehículos de la Guardia Nacional recorrían el poblado, recogiendo a los residentes que habían quedado atrapados en sus viviendas.
El Río Russian, que superó en 2.7 metros, 9 pies, su nivel de desbordamiento en la población de Sonoma, la noche del domingo y madrugada de ayer, no volvería a sus cauces totalmente sino hasta hoy, advirtieron las autoridades.
Al sur
Las lluvias torrenciales que inundaron San Francisco durante el fin de semana avanzaron ayer hacia el sur del Estado, usualmente de tiempo seco y soleado.
El Desfile de las Rosas, un evento anual de enero al que asiste cerca de un millón de personas en las afueras de Los Ángeles, recibió fuertes lluvias por primera vez desde 1955.
El Servicio Nacional de Meteorología estadounidense, NWS, emitió una advertencia de inundaciones para el centro y sur del valle de San Joaquín.
Los pronósticos anticipan otros 2.5cm de lluvias además de los varios centímetros que ya cayeron en los últimos días. También advierten sobre el desborde de canales, especialmente en las áreas bajas.
Gobernador decreta estado de emergencia
El gobernador del estado de California, Arnold Schwarzenegger, decretó ayer el 'estado de emergencia' en siete condados afectados seriamente en los últimos días por lluvias torrenciales e inundaciones.
La declaración del 'estado de emergencia' facilita la asistencia del Gobierno de Washington a los damnificados, cuyo número aún no ha sido determinado, y para los trabajos de reconstrucción.
Las inundaciones han causado una amplia destrucción en zonas del norte californiano incluidos el Valle de Napa y el condado de Sonoma, que se caracterizan por su alta producción de vino.
A pesar de los estragos, una portavoz de los productores de vino de la zona, Terry Hall, dijo a los periodistas que las lluvias torrenciales y las inundaciones no han afectado a los viñedos, que en esta época del año están en letargo.
Las lluvias continuaron hoy en esta región, pero los meteorólogos indicaron que se están desplazando hacia el sur de California, donde ya se han adoptado todas las precauciones.
En el sur del estado, donde se han desatado incendios forestales, han sido emitidas advertencias de inundación y se han enviado brigadas de auxilio.
Un número no determinado de viviendas y carreteras a lo largo del río Russian permanecen anegadas y se han anunciado más lluvias para mañana, martes.
Contraste, al menos cuatro muertos por incendios
Washington. Al menos cuatro personas murieron en los incendios que ayer azotaban los estados norteamericanos de Texas, Oklahoma y Nuevo México, y que forzaron la evacuación de habitantes.
Los servicios de emergencia informaron la muerte por inhalación de humo, en Oklahoma, de un hombre de 68 años, mientras fuentes oficiales indicaron el fallecimiento de tres personas en Texas.
La situación era preocupante ayer, dado que las previsiones meteorológicas anuncian temperaturas templadas, con tiempo seco y fuertes vientos, en los estados afectados.