Lepaera, Lempira.

La próxima semana, Medicina Forense podría entregar el dictamen final de la autopsia practicada al cuerpo de Allison Nahomy Argueta Villalta (de 9 años), hallada muerta en su casa el 8 de junio en Lepaera, Lempira.

En la autopsia, los expertos reunirán todos los análisis hechos a las muestras tomadas del cuerpo y concluirán en la causa y manera de muerte.

La presidenta Xiomara Castro se pronunció en Twitter: “Mis condolencias con la familia de Allison Argueta. El repudio es general por este asesinato. El sistema legal y cultural promueve la violencia. No descansaremos hasta cambiarlo”.

La Unidad de Investigación de LA PRENSA Premiun dio a conocer en exclusiva el 23 de junio los primeros hallazgos encontrados por los forenses y otros expertos en el cadáver durante la autopsia.

El caso

Allison Nahomy Argueta Villalta fue encontrada muerta el 8 de junio en el patio de su casa por un tío, y su familia dijo que había sido atacada por Rocky, un perro de la raza pitbull que era su mascota, a la que le daba de comer.

INDAGACIONES

Los agentes de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) tendrán que corroborar la versión de Leopoldo Argueta, padre de la víctima, así como la llamada que le hizo un tío de la niña a las 3:23 pm del 8 de junio avisándole al progenitor que la había encontrado tirada luego del ataque del perro pitbull. También qué personas pasaban con la niña Allison Naomy, esto en las investigaciones sobre el abuso.

El día de su muerte a eso de la 1:00 pm, la menor, según el relato de su padre Leopoldo Argueta, estuvo con él y luego se fue a la casa porque tenía que meter una ropa que su mamá había dejando tendida en el patio y tenía que hacerlo porque empezaba a llover.

El padre, en su primer relato, dijo que le dio 20 lempiras para que tomara un mototaxi y llegara a la casa.

Indica que a las 3:23 pm de ese día, un tío de la niña lo llamó para decirle que la había atacado el perro y cuando llegó la encontró muerta con la cadena enrollada al cuello.

El padre llamó a un amigo médico, pero la niña ya estaba muerta, al principio no permitieron que se llevaran el cuerpo para la autopsia; pero luego accedieron.

Al cuerpo en la morgue de Santa Rosa de Copán le practicaron la autopsia, donde tomaron muestras de sus partes íntimas, que tenían indicios de violación.

Luego, un veterinario consultor de la Fiscalía determinó que las heridas que tenía la menor no eran mordeduras de un perro. Además, de forma preliminar los forenses determinaron que las heridas que la menor tiene en el cuello son de un arma blanca con filo y no provocadas por el pitbull.

Análisis clínicos señalan que la menor tenía lesiones de abuso sexual en sus partes íntimas antes de haber sido asesinada, por lo que ahora investigan a personas de su entorno familiar.

Ante las revelaciones de los indicios preliminares de la muerte de la menor, el Ministerio Público hace diligencias para obtener la próxima semana el dictamen de Medicina Forense, en el cual se incluirán los resultados de los hisopados.