Los diálogos políticos convocados por el presidente Porfirio Lobo Sosa no están encaminados a promover una Asamblea Nacional Constituyente, aseguró ayer la designada presidencial y ministra de la Presidencia, María Antonieta Guillén.
La funcionaria afirmó que el Presidente busca escuchar a todos los sectores de la sociedad para conocer sus propuestas de cambio y luego impulsarlas mediante los instrumentos que ya establece la Constitución.
“Los espacios de transformación y de participación del pueblo están creados por medio de la figura del plebiscito y el referéndum y por esa herramienta se puede conocer el sentir y pensar de la ciudadanía en los distintos problemas de la nación”, dijo Guillén.
El pasado miércoles, el ministro de Planificación, Arturo Corrales, también manifestó que no es necesaria la convocatoria de una Constituyente para impulsar cambios o reformas en el país, esto ante el debate generado por el fondo de los diálogos convocados desde Casa Presidencial.
“Ésa es la misma posición expresada por el presidente Lobo en cuanto a que él conoce el sentir del pueblo hondureño, su inquietud, su necesidad de que existan cambios, de participar en esos cambios y que por lo tanto por eso se estaban convocando esos diálogos para dar amplia participación a los distintos sectores”, dijo la ministra de la Presidencia.
El propósito del Presidente es “escuchar cuáles son los cambios que ellos proponen y si verdaderamente se quiere buscar un espacio de transformación, que eso se dé a través de la participación y de las figuras constitucionales que para eso existen”, puntualizó.
Reformas y consultas
En Honduras todavía no está claro el camino que se seguirá para una eventual Constituyente, si es que se realiza, ni cómo estará representada y cuándo.
Los diálogos políticos iniciados por el presidente Lobo Sosa al final darán la pauta para mandar una iniciativa al Congreso Nacional con el fin de aplicar el referéndum y el plebiscito como métodos de consulta. En el caso de que el pueblo se pronunciara a favor de una Constituyente, ¿cuál será la manera de su instalación? Algunos tratadistas consideran que el congreso ordinario puede convertirse en una Constituyente para hacer las reformas demandadas. El conocedor Raúl Pineda considera que la Constitución es reformable en el 95% y esta labor la puede hacer perfectamente el congreso ordinario, sin necesidad de recurrir a una Constituyente. “Puede ser reformada casi en su totalidad, haciendo de un congreso ordinario casi un verdadero constituyente primario”, dijo Pineda.
Asambleas Constituyentes
En el país ha habido 17 Asambleas Constituyentes que han tenido su origen en golpes de Estado -motivados por las ambiciones de poder de los caudillos políticos- o convocadas por los gobernantes, algunos con la intención de legitimarse y continuar en el poder.
También ha habido 42 congresos ordinarios. La última Asamblea Nacional Constituyente se instaló en Honduras en 1980 con 71 diputados, electos el 20 de abril de ese año.
A este proceso electoral, el primero tras casi veinte años de gobiernos militares, concurrieron a las urnas 954,464 ciudadanos, equivalentes al 77% del censo nacional electoral. El Partido Liberal obtuvo 495,789 sufragios que le dieron derecho de tener 35 diputados constituyentes; el Partido Nacional logró 423,623 con 33 diputados y el Pinu obtuvo tres constituyentes gracias a los 35,052 votos obtenidos.
La Democracia Cristiana no participó en ese proceso porque fue víctima de una campaña de rechazo de los dos partidos tradicionales, especialmente el Nacional.
A lo largo de 190 años de vida institucional, Honduras ha tenido 16 Constituciones, de las que trece son nacionales y tres federales.
La de más larga duración fue la de 1894, que tuvo una vigencia de 27, años seguida de la actual que acumula 29 años.