La tromba de agua que azotó la capital por dos horas generó una serie de destrozos que provocaron enormes congestionamientos viales en distintos puntos.
Las rachas de viento derribaron árboles y rótulos, por lo que se cerraron varias arterias y se produjeron daños en ocho circuitos de conducción de energía eléctrica que dejaron en penumbras al 80% de la capital.
Decenas de capitalinos quedaron atrapados en las calles debido a las inundaciones reportadas en los bulevares Morazán, Fuerzas Armadas y el anillo periférico.
Los fuertes vientos arrancaron de raíz varios árboles. En el centro de la capital, a inmediaciones del Congreso Nacional, una enorme palmera cayó sobre un autobús de la ruta urbana y dejó atrapados a los pasajeros.
Uno de los sectores más afectados fue el barrio Morazán, en el sector conocido como Los Jucos, donde seis viviendas resultaron dañadas, cinco se inundaron y una cedió por completo.
El torrencial aguacero de dos horas desatado en pleno inicio de Semana Santa dejó 66 viviendas dañadas por el viento, seis casas inundadas, 39 familias evacuadas y 20 barrios y colonias afectados, según recuento de las autoridades.