Aunque el ex director del hospital Mario Rivas, Juan Carlos Zúniga, no asocia intereses políticos con su despido, ayer trascendió que no apoyar 'la cuarta urna' le costó su cargo en el principal centro asistencial de la zona norte.
Ayer entre el paro de labores y el total respaldo que le dieron médicos, enfermeras, trabajadores y pacientes, Zúniga ofreció una conferencia de prensa en la que informó que hoy viajará a Tegucigalpa para reunirse con el ministro de Salud, Carlos Aguilar. Él busca explicaciones por su despido, el cual se limitó a una nota entregada por un apoderado legal del despacho de Salud. El centro asistencial está semiparalizado y únicamente se atendieron emergencias. En consulta externa las citas fueron suspendidas así como las cirugías programadas.
Zúniga afirmó que no había solicitado licencia para dejar temporalmente su cargo como director porque debió afrontar tres emergencias. Una la ocasionada por la influenza A/H1N1, el terremoto del 28 de mayo y la alerta generada por la celebración de la 39 Asamblea de la Organización de Estados Americanos. El médico Román Valenzuela aseveró que las posibles causas del despido de Zúniga son de orden político, pues según él debió haber renunciado porque aspira a una regiduría por la Alcaldía de San Pedro Sula. Dijo sentirse halagado por ser mencionado como uno de los candidatos al cargo. Se declaró amigo del ministro Aguilar y asegura que su hermano Roland Valenzuela no está detrás del despido de Zúniga.