31/05/2026
11:21 AM

Desgarrador relato de rehén de las Farc

La esposa del coronel Luis Mendieta, un coronel de la policía secuestrado hace más de nueve años por las Farc, reveló una carta enviada por el rehén con un desgarrador relato de su cautiverio encadenado y sus múltiples enfermedades en medio de un sufrimiento que 'no tiene límites'.

La esposa del coronel Luis Mendieta, un coronel de la policía secuestrado hace más de nueve años por las Farc, reveló una carta enviada por el rehén con un desgarrador relato de su cautiverio encadenado y sus múltiples enfermedades en medio de un sufrimiento que 'no tiene límites'.

'Por las circunstancias en la selva los secuestrados sufren de diarreas constantes y como los tienen encadenados en un sitio muy seguro, a mi esposo una vez le tocó hacer sus necesidades en la olla donde comía', dijo en radio Caracol, María Teresa Paredes de Mendieta.

Jenny, la hija del matrimonio, leyó la carta del coronel cautivo. 'Durante estos últimos años hemos creído alcanzar la cima del sufrimiento, pero después de nueve, ocho y siete años de cautiverio, hemos llegado a la conclusión de que el sufrimiento causado por el secuestro no tiene límites', relata el coronel Mendieta. 'Pero no es el dolor físico lo que nos hiere, no son las cadenas que llevamos colgadas a nuestros cuellos lo que nos atormenta, no son las permanentes enfermedades lo que nos aflige, es la agonía mental causada por lo irracional de todo esto', agrega.

Pruebas

La misiva, con fecha 21 de diciembre pasado, la hizo llegar Mendieta a sus familiares a través de la ex congresista Consuelo González liberada junto a Clara Rojas por las Farc.

Mendieta relata extensamente sus padecimientos físicos en medio de la selva. 'Lo mío comenzó con dolores en las piernas, huesos y articulaciones por las caminatas. Se me inflamaron los pies. Al inicio de la enfermedad, caminaba con un palo que hacía las veces de bastón', dice. Agrega: 'Yo seguía desmejorando y después me tocó caminar con la ayuda de dos horquetas que hacían las veces de muletas. Qué viajes tan penosos, por las dificultades de la selva, la lluvia y los bichos, hasta que una noche llegué a un sitio y al otro día no pude levantarme a caminar'. El oficial debió ser trasladado, al parecer por guerrilleros, en una hamaca que colgaba de un madero largo.

'Pienso que algunos vasos sanguíneos de las piernas se me afectaron, la sangre se regó por las piernas. Estaba tomando un color oscuro, casi negro'.

Números

38 inyecciones

Mendieta dijo que le aplicaron 38 inyecciones para controlar la picadura de un insecto.

10 días

Tras su enfermedad en las piernas Mendieta recibió 10 inyecciones de penicilina.