Se rindieron. Los campesinos no opusieron resistencia a la orden judicial emitida ayer por el juzgado de turno de San Pedro Sula para que desalojaran los predios de la finca Santa Matilde, propiedad de Cohsa (Compañía Azucarera Hondureña) y de 12 productores independientes de San Manuel, Cortés.
El contingente de efectivos militares y policiales se desplazó a las 2:45 pm a los cinco puntos que desde el martes en la madrugada fueron ocupados: El Porvenir, Guadalupe, Campín, Coowle y Bado.
No fue necesario usar la fuerza. Un grupo de fiscales, acompañados de policías y militares, les leyeron las órdenes de desalojo a los ocupantes de las tierras, quienes, sin más que hacer, recogieron sus pertenencias y se fueron.
Ellos habían armado covachas de plástico donde tenían petates y sacos en los que durmieron la noche que se apropiaron de las tierras.
Hubo diálogo
El conflicto que se trasladó al Valle de Sula en esta ocasión fue ideado por la CNTC (Central Nacional de Trabajadores del Campo), Anach (Asociación Nacional de Campesinos de Honduras), Vía Campesina, Muca (Movimiento Unificado Campesino del Aguán), Codimca (Consejo para el Desarrollo Integral de la Mujer Campesina de Honduras), Ucih (Unión Campesina e Indígena de Honduras), Adroh (Asociación para al Desarrollo de Honduras), Movimiento Campesino de San Manuel, Frente Nacional de Jóvenes Campesinos e Indígenas y Articulación Campesina. Estos grupos promovieron la toma, en las últimas 36 horas, de 12,012 manzanas donde están asentadas unas 2,765 familias.
“Solo queremos la tierra para sembrar y ser productivos Queremos ser parte de la solución del problema, pero el Gobierno favorece siempre a los grandes terratenientes y a nosotros nos trata como animales y no es justo porque esta tierra a fin de cuentas nos pertenece y por ella estamos dispuestos a luchar hasta el final”, dijo Jesús Ponce, secretario general de la CNTC.
Decomisaron machetes
Las acciones legales de los apoderados legales de la compañía y productores afectados permitieron que los operadores de justicia agilizaran los procedimientos legales para recuperar las tierras y evitar que el conflicto se extendiera a otro punto del corredor del Atlántico.
Osmán Díaz Santos, jefe departamental de la Policía en Cortés, indicó que se decomisaron casi cien machetes que portaban los manifestantes y a cada uno de ellos le pidieron sus documentos para acreditar su identidad.
A las 4:30 pm, la tranquilidad volvió la zona. Los miembros de seguridad de las empresas tomaron el control y reanudaron las actividades. Las invasiones causaron serias pérdidas en la producción de caña en este punto de San Manuel, Cortés.
Políticas claras
Al cerrarse el episodio de las invasiones en una zona del productivo Valle de Sula, que durante 36 horas mantuvieron en tensión y zozobra no solo a empresarios y productores, sino a los pobladores de las comunidades y a los cortadores que dependen de las fincas para subsistir, Maribel Espinoza, abogada apoderada legal de Cohsa, afirmó que es el momento de que el Gobierno establezca políticas agrarias claras.
“El Estado de Honduras dio un certificado de inafectabilidad. Por lo tanto, los inversionistas entendieron que en el Valle de Sula no iban a darse invasiones, principalmente en el sector de la caña.
Sin embargo, estamos muy preocupados por esta situación y estoy de acuerdo con lo que dijo César Ham en sus declaraciones de hoy (ayer), que no se puede hacer política con un asunto que es tan álgido”, indicó Espinoza.
Hubo más invasiones
El martes 17 de abril (coincidiendo con el Día Mundial de Lucha Campesina), a eso de las 2:00 am, 2,765 familias, distribuidas en ocho zonas, ocuparon 12,012 manzanas de tierra en seis departamentos del país: Francisco Morazán, Choluteca, Intibucá, Cortés, Santa Bárbara y El Paraíso. En Guaimaca, Francisco Morazán, 200 familias ocupan 3 mil manzanas; en El Triunfo, Choluteca, 450 familias están posesionadas de 370 y en San Bartolo, Intibucá, 100 familias invadieron 1,000 manzanas.
En Cortés se produjeron tres ocupaciones: en San Manuel, 1,500 familias invadieron 5,680 manzanas; en La Lima, 100 familias se tomaron 812 manzanas y en Peña Blanca hicieron lo mismo 70 familias con 150 manzanas. En La Flecha, Santa Bárbara, ocurre una situación similar con 165 familias en 1,000 manzanas y 180 familias lo hacen en 250 manzanas en Yuscarán, El Paraíso.