02/12/2022
07:37 AM

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Depuración de la Policía de Honduras es un fracaso, admite CRSP

Esperan que el gobernante electo Juan Orlando Hernández agilice y profundice la limpieza de la Policía hondureña.

San Pedro Sula, Honduras

Por quinta ocasión consecutiva, la Comisión de Reforma a la Seguridad Pública (CRSP) reprobó la depuración de la Policía Nacional que realiza la Dirección de Investigación y Evaluación de la Carrera Policial (Diecp) y por consiguiente no certificará este año ese proceso.

En los próximos días, la CRSP presentará a la Comisión Nacional de Defensa y Seguridad su nuevo informe de actividades, en el que nuevamente censura el trabajo de la DIECP en el adecentamiento del estamento policial hondureño debido a sus magros resultados en los últimos dos años.

El comisionado de la CRSP, Matías Funes, confirmó que el informe hace señalamientos puntuales al trabajo de depuración y recoge varias recomendaciones para el nuevo Gobierno electo el pasado 24 de noviembre en este y otros temas de justicia.

La CRSP está integrada, además de Funes, por los comisionados hondureños Víctor Meza y Jorge Omar Casco; el secretario de Seguridad Multidimensional de la Organización de Estados Americanos (OEA), el canadiense Adam Blackwell, y el exoficial de carabineros de Chile, Aquiles Blu.

Dicha instancia fue creada en junio de 2012 por el gobierno del presidente Porfirio Lobo con el fin de hacer más eficiente e impulsar la depuración del sistema de seguridad y los operadores de justicia de Honduras.

El quinto informe de la CRSP coincide con publicaciones que revelan que de 4,559 miembros de la Policía investigados entre 2012 y 2013 por diferentes anomalías, únicamente siete fueron separados de la institución.

En 2012, la Diecp remitió a la Secretaría de Seguridad resoluciones de despido para unos 230 uniformados, pero apenas el 3% de ellos fueron cesanteados.

En 2013 se han enviado 43 resoluciones de despido y 100 la próxima semana, pero se desconoce si los agentes y oficiales indagados fueron separados.

A lo anterior se suma que unos 90 policías, entre oficiales y agentes, que están sin asignación por decisión del alto mando siguen devengando su salario en la Secretaría de Seguridad, lo que representa una erogación de 2.7 millones de lempiras mensuales.

Depuración de arriba a abajo

La CRSP coincide con la organización Alianza para la Paz y la Justicia en que la depuración policial no “ha llenado la expectativas de la sociedad hondureña” porque sus resultados han sido pobres.

Funes indicó que desde su creación la CRSP ha elaborado cuatro informes y el quinto está por emitirse en los próximos días, pero en ninguno de ellos se certifica el trabajo de la Diecp, sobre todo en cuanto a la aplicación de las pruebas de confianza como elemento fundamental para depurar la Policía.

“Hemos dicho en varias oportunidades que este es un proceso que va demasiado lento y que debió hacerse con mayor rapidez. Por otro lado ha carecido de suficiente transparencia porque no se conocen muchos detalles”, criticó.

Otra crítica es que la depuración es un trabajo que desde el principio debió efectuarse desde la cúpula a la base de la institución, pero ocurrió lo contrario. “Hemos insistido en que no sirve de mucho aplicarle las pruebas de confianza a un agente de tránsito que de repente ha participado en un acto de corrupción, como un soborno, que es algo muy común en esta, dependencia porque lo importante era comenzar desde los oficiales”.

El comisionado consideró que la separación de solo siete policías en dos años de funcionamiento de la Diecp dice mucho de la lentitud con que se ha obrado en la depuración policial.

Por lo anterior, los miembros de la CRSP determinaron no certificar por esta ocasión el proceso de depuración policial, lo que ha juicio de Funes es lamentable porque este trabajo es indispensable para tener una nueva Policía en el país.

“No podrá haber reformas profundas en la institución policial si esta no se depura”.

En cuanto a las recomendaciones, dijo que la CRSP sugiere al nuevo Gobierno que la depuración se haga desde arriba hacia abajo, que haya mayor transparencia en el proceso y se prioricen las pruebas patrimoniales porque son las que pueden arrojar mayores luces sobre el funcionamiento honesto o no de un policía.

“Esperamos que con el nuevo Gobierno mejoren las cosas porque hemos escuchado al candidato triunfador Juan Orlando Hernández decir que el proceso de depuración se va a acelerar y profundizar. Le tomamos la palabra porque ya ha pasado bastante tiempo y no ha habido avances sustanciales en este proceso”.

Certificarán el Ministerio Público

Funes informó que la CRSP inició la evaluación y posterior certificación del Ministerio Público con el fin de depurar y hacer más eficiente el trabajo de esa entidad responsable de la acción penal pública.

Indicó que al final del proceso se presentará un informe al fiscal general Óscar Chinchilla y su adjunto Rigoberto Cuéllar para que adopten las medidas correspondientes con el fin de mejorar la labor de la Fiscalía.

“Nos hemos reunido con el Fiscal General, el Fiscal General Adjunto y otros funcionarios del Ministerio Público y nos hemos puesto de acuerdo en cuanto a hacer una evaluación del personal y específicamente de los fiscales”.

El comisionado aclaró que no se trata de llegar con una escoba a barrer con todos los fiscales, sino mejorar cualitativamente el trabajo del Ministerio Público y determinar qué fiscales son los idóneos o si están bien ubicados en el puesto.

“Se trata de hacer una evaluación para buscar el máximo rendimiento de cada fiscal y que ese rendimiento se traduzca en un servicio positivo del Ministerio Público hacia la ciudadanía”.