Si la Policía no actúa a tiempo, seguramente hoy trece iguanas y un garrobo servirían de almuerzo en algún restaurante o casa en la zona sur del país.
Los reptiles, ambas especies en peligro de extinción, se han vuelto un gran negocio en Marcovia, donde varias familias se dedican a su caza, crianza y venta.
Ante eso, agentes de la Dgsei realizaron un operativo en el sector y obtuvieron como resultado el decomiso de los reptiles, cuando eran comercializados a orillas de la principales carreteras del sur del país. En el caso de las iguanas, todas están a punto de parir. Las 13 iguanas y el garrobo, luego de que sea autorizada su liberación por la Fiscalía, serán llevados a la estación biológica Zacate Grande.
En el operativo no se realizaron arrestos, debido a que los vendedores son menores de edad.