El vicepresidente de Filipinas, Noli de Castro, informó de que son ya 88 los muertos y 337 heridos en la estampida ocurrida ayer en un estadio de Manila.
La cifra oficial fue facilitada por De Castro durante una breve intervención en el lugar de la tragedia, el estadio de deportes Ultra del municipio de Pasig, uno de los que conforman la gran metrópoli de Manila.
Unas 30 mil personas se congregaron en la madrugada del sábado ante el Ultra para participar en el primer aniversario del programa Wowowee, muy popular por sus premios.
Los organizadores habían anunciado que repartirían un millón de pesos, unos 19,263 dólares, una casa, un coche y otros obsequios.
Por el momento, las versiones sobre cómo se produjo la tragedia son contradictorias.
El director de la Autoridad de Metro Manila, Lito Vergel de Dios, declaró a la emisora de radio DZBB que se cree que alguien provocó el pánico entre la multitud al gritar “¡Bomba, bomba!”.
La presidenta Gloria Arroyo ordenó una investigación oficial sobre la causa de este accidente.
El alcalde de Pasig, Vicente Eusebio, indicó que había 63 mujeres entre las víctimas mortales y que todos los muertos eran adultos.
Los cadáveres se han trasladado al Medical City Hospital del municipio de Ortigas para ser identificados.
Los organizadores de Wowowee y su presentador, Willie Rviallame, habían anunciado que, pese a la tragedia, seguirían adelante con la celebración del aniversario.
El vicepresidente filipino dijo a las miles de personas que seguían esperando en el estadio Ultra que el acto no podía celebrarse ayer, pero aseguró que se realizaría otro día y que los boletos repartidos seguían siendo válidos.