San Pedro Sula, Honduras.
Si ya sacó el papelito y está participando, asuma su rol y conviértase en el mejor de los amigos secretos.
Este es un juego de integración para divertirse en grupo, acercar a los compañeros, romper el hielo y hasta limar asperezas en vísperas de la celebración de la Navidad.
Yanhet de García, sicóloga laboral, hace énfasis en la utilidad de este juego, que además de ser una excusa para compartir, es una manera más práctica y ahorrativa para que todos tengan regalo.
“Es una actividad en que no todos le tienen que regalar a todos, sino que cada quien tenga su sorpresa”. Sobre qué tan aconsejable es hacer esta dinámica en centros laborales, la experta dice que mucho dependerá el tipo de empresa donde se trabaja.
Además se deberá seleccionar cuidadosamente a quiénes se va a incluir para no comprometer a alguien que no desee participar.
“Se puede invitar a los más allegados; si es una empresa pequeña, es posible hacerlo entre todos los trabajadores; si es una organización grande, se puede hacer por departamento. Es una cosa muy espontánea”, sugiere García.
Para que usted no sea el amigo sorprendido por un mal regalo ni el amigo que dé el peor de los presentes, es necesario conocer las reglas básicas de un juego, que aunque parece bastante sencillo, conlleva prácticas con muchos significados y cuyo objetivo final es reforzar la unidad entre un grupo de compañeros de trabajo o estudio.
Hay que tener en cuenta que en el lugar de trabajo las relaciones son de colegas que comparten un espacio.
Averigüe cuáles son los gustos y no cuente quién es su amigo. El mismo nombre del juego lo indica: es privado. Si usted rompe esta regla, la dinámica perderá sentido.
Además es positivo regalar elementos de uso común como bonos o herramientas tecnológicas.
Por ningún motivo regale prendas de vestir; no es conveniente porque usted no conoce los gustos de la persona. Si es el caso, regale un bono.
No regale libros; la lectura es un asunto personal. Hágalo solo si le han pedido un título específico o dé un bono de una librería.
No se ajuste al precio mínimo. Otorgue un valor agregado a su detalle, chocolates o una tarjeta especial, entre las opciones.
Es necesario precisar qué le gustaría recibir
Cada empleado debe indicar tres opciones de regalos para que su amigo secreto sepa cuáles son sus gustos y así todos quedan contentos con lo recibido.
Recuerde que jugar amigo secreto tiene por objetivo integrarse y compartir en la oficina. No dé un regalo para recibir uno mejor, sino con el fin de celebrar.
Magdalena Turcios, sicóloga.
Cultive el
compañerismo
Estos espacios de interacción social, además de romper la monotonía del trabajo del día a día, ayudan a motivar y estimular a los empleados dentro de las empresas y son vitales para cultivar un buen ambiente.
Este tipo de instancias son positivas porque se logra compartir con todos los compañeros y conocerse con empleados que a veces se ven en la oficina, pero con quienes no se habla mucho.
Algunos lo hacen más interesante; si se ven a diario, le mandan a su amigo secreto algún detalle pequeño todos los días y el último día le dan el regalo más significativo.
También es importante que haya un costo consesuado y establecido entre todo el grupo de participantes, pues de esta manera los regalos tendrán la misma calidad para que en la fecha especial las malas caras o expresiones de disgusto no arruinen el momento.
Esta es una de las razones por las que no a todos les agrada la idea de jugar. Algunos se complican por el dinero, otros porque nunca han recibido buenos regalos o simplemente porque nunca les llegó.