04/06/2026
12:01 AM

Con mensajes anónimos y llamadas los intimidan

Ocho funcionarios municipales confirmaron las amenazas de muerte que reciben y confiesan que sienten temor por su vida y la de sus familias.

Ocho funcionarios municipales de la alcaldía de San Pedro Sula confirmaron las amenazas de muerte que reciben y confiesan que sienten temor por su vida y la de sus familias. Algunos se atrevieron a revelar detalles y otros no, por seguridad.

El ambiente en la alcaldía es de zozobra e incertidumbre y eso ha obligado a las autoridades edilicias a redoblar la seguridad. El Palacio Municipal es resguardado por gran cantidad de policías de la comuna, algunos con toletes y otros armados.

Algunos funcionarios han incrementado el número de guardaespaldas. Confiesan que algunos de sus protectores los pagan con fondos propios porque temen por sus vidas.

Varios de los amenazados mostraron mensajitos enviados de Internet y anónimos en los cuales les dicen que su vida corre peligro, al igual que la de su familia.

Calvario

El alcalde Juan Carlos Zúniga es uno de los que padecen el calvario de las amenazas y confesó que las presiones son grandes, pero decidió no hacerlas públicas. El edil aseguró que tendrá una reunión con las autoridades policiales para pedir apoyo.

El vicealcalde Eduardo Bueso es otro funcionario amenazado. “He tenido ya tres ataques desde 2008 y he recibido cantidad de mensajitos de celular o de la web a mi teléfono personal”, dijo.

Bueso explicó que ha puesto algunas denuncias ante la Dirección Nacional de Investigación Criminal y que ya está cansado de tanta amenaza. Manifestó que la zozobra se ha intensificado luego de la muerte del hijo de Leo Suazo, jefe de Informática de la Alcaldía, ocurrida en Semana Santa. “Esperamos que la Policía explique qué ocurre. Ojalá esa muerte no tenga nada que ver con las acciones de su padre en la municipalidad”, expresó Bueso.

Dijo que piden que se llegue al fondo de los hechos para que vuelva la tranquilidad a la municipalidad.

Más de cien mensajitos

La superintendente de Participación Ciudadana, Dunia Jiménez, aseveró que las amenazas que ha recibido no la obligarán a renunciar porque la meta es servir a la comunidad y eso es lo que tratarán de hacer.

La funcionaria relató que ha recibido varias amenazas por mensajito, correo electrónico y desde una computadora al celular.

“Me dicen que van a acabar con mi vida y la de mi hija, pero se equivocan porque no tengo hija”, relató.

Detalló que en una ocasión asaltaron y golpearon a una joven que es su ahijada y luego le mandaron un mensajito diciéndole lo ocurrido.
Explicó que no han interpuesto la denuncia porque su ahijada tuvo miedo, pero se hará.

Jiménez expuso que ha recibido más de cien mensajitos en dos meses amenazándola de muerte. Indicó que se han hecho cambios en la dependencia que maneja y se ha recortado personal, pero ella no tiene nada que ver con eso porque los despidos los maneja Recursos Humanos. Entre los amenazados también figuran el director de Relaciones Públicas, Alfredo Alvarado, el jefe de Desechos Sólidos, Jesús Paz, el procurador municipal Gustavo Erazo y el superintendente de Acción Social, Rainier Laitano. Ellos prefieren no ventilar detalles, pero dicen que todos los días se encomiendan a Dios para que los proteja. Todos indican que continuarán ejerciendo su cargo porque su único interés es servir al pueblo. “Sólo me encomiendo a Dios”, dijo Rainier Laitano.

El alcalde Juan Carlos Zúniga ha pedido a sus funcionarios que interpongan las denuncias y ha ordenado que se redoble la seguridad.

El coordinador regional del Ministerio Público, MP, Rafael Fletes, manifiesta que no conoce detalles de lo que sucede en la municipalidad, pero está anuente a reunirse con las autoridades edilicias para que expliquen lo que ocurre. El MP hará su trabajo cuando la Policía finalice todas las investigaciones.

Medidas

“No tenemos conocimiento de que se hayan interpuesto denuncias, pero estamos en espera para apoyar en lo que corresponda”, indicó.

El jefe policial Iván Mejía dice que ya se han tenido reuniones con el alcalde Zúniga y como jefe policial promoverá otra para analizar los últimos acontecimientos. “Necesitamos identificar quiénes están promoviendo esta intranquilidad de los empleados municipales para neutralizarlos. Cualquier cantidad de efectivos es insuficiente si no identificamos a quienes generan el problema. Le pedí al alcalde una reunión pronta y allí definiremos las medidas que se tomarán, pero no se darán a conocer públicamente”, manifestó Mejía.