Su espíritu emprendedor y la necesidad económica llevaron a Narciso López a crear su propio trabajo.
Es así que desde hace cuatro años, a partir de las siete de la mañana, instala su “chiclera” frente a la Departamental de Educación.
Allí no sólo ha encontrado una fuente de ingreso para mantener a su familia, sino amigos.
“Al quedarme sin empleo, tuve que buscar trabajo. Con 50 lempiras compre producto para empezar a vender. Gracias a Dios me ha ido bien y logro mantener a 8 personas”, dice.
Orientador
Don “Chicho”, además de vender dulces y galletas, instruye a los ciudadanos que acuden en busca de ayuda a las oficinas de la Departamental.
“Conozco a cada uno de los maestros que allí trabajan. La gente viene y me pregunta, yo las oriento para que acudan a quien corresponda”, cuenta.
En los ratos libres o en hora de almuerzo, la chiclera de don “Chicho” está rodeada de maestros, allí llegan a charlar sobre lo que escuchan en la radio y leen en los periódicos y al mismo tiempo disfrutan de un refresco, bajo el árbol de cablote que les da sombra.
Por la noche
También es conocido por los estudiantes de la jornada nocturna del instituto José Trinidad Reyes, ya que en la noche instala su carreta en las afueras de ese centro educativo para obtener más venta.
Don “Chicho” agradece a Dios porque nunca ha sido asaltado, pues en la colonia La Sabana todos lo conocen, le guardan respeto y le manifiestan simpatía.