04/05/2026
12:53 AM

Chávez sembró mayor incógnita: Fidel Castro en una 'batalla por la vida'

El debate sobre el estado de salud de líder cubano, Fidel Castro, se reavivó después de que su férreo aliado y homólogo venezolano, Hugo Chávez, aseguró la tarde del viernes en Rio de Janeiro que el veterano mandatario está 'dando una batalla por la vida'.

El debate sobre el estado de salud de líder cubano, Fidel Castro, se reavivó después de que su férreo aliado y homólogo venezolano, Hugo Chávez, aseguró la tarde del viernes en Rio de Janeiro que el veterano mandatario está 'dando una batalla por la vida'.

Fidel 'está de nuevo en la Sierra Maestra y dando una batalla por la vida', dijo Chávez en alusión a la zona de la isla en la que Castro lanzó en 1959 la revolución con la que derrotó al dictador Fulgencio Batista.

'Hay quienes quieren que Fidel se muera, dicen que ya está muerto, que se murió, pero no, yo hablé con él hace unos días', aseguró Chávez, sembrando nuevos interrogantes sobre el real estado de salud de Castro.

'No puedo dar detalles (sobre la salud de Castro) porque no soy el médico que atiende a Fidel, y si lo fuera tampoco los daría', afirmó ante la Asamblea Legislativa de Rio de Janeiro, tras ser condecorado con la medalla 'Tiradentes', una de las principales distinciones que lleva el nombre de uno de los próceres de la independencia de Brasil.

'Tenemos fé que Fidel se va a recuperar plenamente', señaló Chávez, quien añadió: 'No sé cuándo morirá, ojalá viviera 80 años más, ojalá viviera otros 100 años, pero Fidel Castro es uno de esos hombres que nunca morirá'.

'Es como el Che Guevara, el Che nunca morirá', insistió bajo el aplauso rabioso de unas 500 personas que colmaban las graderías de la Asamblea Legislativa, que además lucían todo tipo de enseñas, desde venezolanas a comunistas, pasando por las del núcleo local Círculo Bolivariano Leonel Brizola.

Mientras que en Cuba el tema de la salud de Fidel Castro, de 80 años, es manejado como 'secreto de Estado', los servicios de inteligencia de Estados Unidos han disminuido el período de vida que consideran le resta al líder revolucionario, en tanto que en España, país del médico que visitó a Castro en diciembre pasado, las opiniones se contraponen.

John Negroponte, subsecretario del Departamento de Estado y ex director de los servicios de inteligencia asegura que 'los días o meses de Fidel Castro parecen (estar) contados' debido a la 'enfermedad terminal' que afirma padece Castro.

El diario español El País aseguró por su parte en dos oportunidades, esta misma semana, que el estado de Castro es 'muy grave' y que se habría complicado por su propia participación en las decisiones sobre el tipo de intervención que debía realizarse.

Según ese diario, que citó fuentes del hospital madrileño Gregorio Marañón, Fidel Castro sufría antes del verano 'una severa inflamación del intestino grueso denominada diverticulitis', que derivó en una peritonitis.

Fue en ese momento cuando fue sometido a su primera operación el 27 de julio tras una 'importante hemorragia intestinal'. Cuatro días más tarde, su hermano Raúl, de 75 años, se hizo cargo 'temporalmente' del poder.

Pero el cirujano español José Luis García Sabrido, quien dirige el servicio de cirugía de ese hospital y que en diciembre -tras visitar a Castro- negó que tuviese cáncer o una enfermedad terminal, salió al cruce de la versión y aseguró que, por el contrario, existe una 'mejoría progresiva' en la situación del líder cubano.

El cirujano español, citado por el corresponsal de CNN en España, consideró 'infundadas' las afirmaciones que aparecieron en El País.

'Toda información que no venga directamente del equipo médico (de Fidel Castro) carece de fundamento', dijo el médico.

Los cubanos entre tanto no terminan de acostumbrarse a la ausencia del único líder que han tenido durante casi medio siglo.

Nota del día García Sabrido dice que la recuperación es “lenta” Más contradicciones sobre salud de Fidel

En algún lugar de La Habana, Fidel Castro libra la batalla por su salud, rodeado de médicos incondicionales y de un riguroso secreto que alimentó esta semana desde fuera de Cuba las versiones contradictorias sobre su condición y la incertidumbre por el futuro de la isla.

El estado de la salud de Castro, de 80 años, declarada oficialmente como un “secreto de Estado”, generó informaciones cruzadas en España que incluyen la versión sobre su agravamiento, ignorada tanto por el gobierno como por los medios de comunicación estatales en la isla.

“Todo lo que se diga es pura especulación. Lo cierto es que en Cuba se alimenta la difusión de rumores, mientras que fuera del país la incertidumbre es por lo que ocurrirá después”, dijo un diplomático latinoamericano.

Sin información

Ante la falta de reportes oficiales, cualquier detalle sobre la salud de Castro se difunde en la isla boca a boca o “radio bemba” como lo llaman los cubanos que retoman los informes que se conocen a través de la “antena” los canales internacionales captados ilegalmente, las llamadas de familiares en el exterior o de quienes pueden acceder a internet.

Versión

El diario español El País aseguró en dos oportunidades esta semana que el estado de Castro es “muy grave” y que se habría complicado por su propia participación en las decisiones sobre el tipo de intervención que debía realizarse.

Según fuentes del hospital madrileño Gregorio Marañón citadas por el periódico, Castro tuvo que hacer frente a tres operaciones quirúrgicas y otras tantas anestesias generales, una peritonitis, la ablación del colón y complicaciones a nivel de la vesícula.

Pero el médico español José Luis García Sabrido, quien dirige el servicio de cirugía de ese hospital y que en diciembre tras visitar a Castro negó que éste tuviese cáncer o una enfermedad terminal, salió al paso de la versión y aseguró que incluso, existe una “mejoría progresiva” en la situación del líder cubano.

Rumores

“La única parte verdadera en la información de prensa es el nombre del paciente, que ha sido operado, y que tuvo complicaciones.

El resto son rumores”, aseguró García Sabrido. Hugo Chávez salió al paso de las informaciones sobre una gravedad de Castro. Afirmó haber hablado con Fidel y que se encontraba estable.